Durante la primera mitad del mes, la autoridad monetaria promedió adquisiciones por US$ 33 millones diarios, muy por debajo de los US$ 103 millones registrados en julio. La estrategia apunta a moderar la presión sobre el tipo de cambio.
El ritmo de acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) experimentó un marcado freno durante el mes de agosto, registrando las cifras más bajas de intervención en lo que va de 2026. La desaceleración coincide con un escenario de mayor volatilidad en el mercado cambiario, donde la autoridad monetaria optó por priorizar la contención de las cotizaciones del dólar.
En los primeros diez días hábiles del mes, el organismo conducido por la mesa ejecutiva del BCRA sumó un saldo neto comprador de US$ 330 millones. La cifra ubica el promedio diario de compras en torno a los US$ 33 millones, un valor sensiblemente menor en comparación con la dinámica observada el mes anterior.
| Período | Compras Totales | Promedio Diario | Participación en el Mercado (MULC) |
| Julio 2026 | US$ 2.163 millones | US$ 103 millones | 17,9% |
| Agosto 2026 (primeras 10 jornadas) | US$ 330 millones | US$ 33 millones | 4,9% |
Pérdida de tracción en el Mercado Único de Cambios
De acuerdo con un análisis de la consultora GMA Capital, el menor volumen de divisas absorbido por el Central responde a un cambio significativo en la participación del organismo sobre la liquidación total de la plaza financiera.
Durante julio, las compras del BCRA habían alcanzado los US$ 2.163 millones, absorbiendo un 17,9% del volumen operado en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). En contraste, durante las primeras dos semanas de agosto, esa presencia sobre el total negociado se redujo drásticamente al 4,9%.
Menor oferta de divisas y equilibrio en la brecha
La caída en la capacidad de absorción del BCRA responde a factores estacionales y de demanda:
- Fin de la cosecha gruesa: La reducción estacional en la liquidación del sector agroexportador disminuyó la oferta de dólares en el segmento mayorista.
- Presión de la demanda privada: La demanda de divisas para importaciones y pagos de deuda corporativa absorbió una mayor proporción del volumen negociado, restándole margen de compra al Central.
- Control de la brecha cambiaria: Al dosificar las intervenciones compradoras, la autoridad monetaria evita generar tensiones adicionales sobre el tipo de cambio, buscando consolidar la estabilidad del mercado.
El desempeño del Central en las próximas semanas resultará clave para evaluar el cumplimiento de las metas acumulativas de reservas comprometidas en el marco del programa monetario vigente.









