La disputa interna en el sindicalismo se intensifica. Un grupo de aproximadamente 20 sindicatos, encabezados por Gastronómicos, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y La Fraternidad, ha decidido plantear a la CGT la realización de un paro de 36 horas, que incluirá movilizaciones hacia la Plaza de Mayo, así como la transferencia de la administración de las obras sociales al Estado, debido al deterioro de su situación financiera y la “falta de soluciones” por parte del Gobierno. Las decisiones fueron acordadas en un encuentro que tuvo lugar este martes por la tarde en la sede de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), donde se reunieron dirigentes sindicales afines a Luis Barrionuevo, junto a aliados como Omar Maturano (La Fraternidad) y Mario Calegari (UTA). La reunión también contó con la inesperada presencia de Roberto Bonetti, líder de la UOM Capital, quien, aunque se mantiene al margen de la interna de la CGT, fue invitado como huésped especial. En este contexto, se sugirió la creación de una comisión normalizadora para el sindicato metalúrgico, actualmente intervenido por la Justicia tras el desplazamiento de Abel Furlán, que involucre a trabajadores del sector. Además de los mencionados, participaron Sebastián Maturano (La Fraternidad), Carlos Acuña hijo (estaciones de servicio), Gastón Frutos (panaderos), Daniel y Gustavo Vila (Carga y Descarga), Oscar Rojas (maestranza), Roberto Solari (guardavidas), Luis Cejas (viajantes), Facundo Aveiro (químicos), Dina Toledo (perfumistas) y Salvador Basile (tabaco), junto a Argentino Geneiro, Sandra Barrionuevo y Laura Sasprizza de Gastronómicos. Durante tres horas de deliberaciones, se llegó a un acuerdo en rechazo a un plan de lucha propuesto por el triunvirato de la CGT, inspirado en el llamado









