En el período acumulado de enero a agosto, la producción alcanzó las 275.228 unidades, un 17,1% menos que en el mismo lapso del año anterior.
En el ámbito del comercio exterior, las exportaciones llegaron a 24.589 unidades en agosto, equivalentes al 62% de la producción, lo que representa una caída del 3,6% en relación con agosto de 2025.
A pesar de esto, las exportaciones se mantienen estables y en algunos casos muestran un leve incremento en los primeros ocho meses del año: se despacharon 174.859 vehículos, un 63% de la producción total y un aumento del 0,9% respecto al mismo periodo del año pasado.
“El desempeño de las exportaciones confirma la capacidad y el potencial de la industria automotriz, pero será crucial seguir avanzando en una agenda de competitividad que permita continuar ampliando mercados y generar mejores condiciones para la producción, la inversión y el empleo”, afirmó un representante de ADEFA.
La baja en la producción de agosto, como ha sido la tendencia a lo largo del año, se debe a la notoria caída de las ventas de vehículos de fabricación nacional en las concesionarias locales.
Este año, diversas fábricas han implementado ajustes en su producción: la planta de Peugeot, ubicada en El Palomar, eliminó un turno en la producción de sus modelos Peugeot 208 y 2008; General Motors mantuvo durante la primera mitad del año una suspensión mensual de una semana para su modelo Tracker; Ford anunció una reducción en la producción de su pick up Ranger a partir de octubre; y Fiat también comunicó un “ajuste” en su producción para los últimos meses del año, aunque no especificó detalles.
Según los datos de ADEFA, el mercado local se ha contraído: en agosto, las ventas mayoristas a concesionarios sumaron 39.068 vehículos, lo que implica una reducción del 24,5% en relación al mismo mes del año anterior. En el acumulado de enero a agosto, se registraron 301.377 unidades vendidas, un 24,8% menos que en los primeros ocho meses de 2025.
Esta cifra incluye tanto vehículos de fabricación local como importados por las terminales, provenientes del Mercosur y de países fuera de esta zona, incluidos los vehículos eléctricos e híbridos que ingresan sin aranceles dentro del cupo autorizado por el Gobierno.
Dentro de este mercado interno en contracción, las ventas de vehículos nacionales fueron las más afectadas, sumando en agosto un total de 10.419 unidades, lo que representa una caída del 32,9% respecto a agosto de 2025. En los primeros ocho meses del año, las terminales colocaron únicamente 89.288 unidades de producción nacional, en comparación con 148.933 del año anterior, lo que se traduce en una disminución del 40%.
A la par de la caída en la producción, se ha observado un incremento en las importaciones de vehículos, especialmente aquellos eléctricos e híbridos de origen chino. Este segmento opera bajo un cupo de hasta 50.000 unidades anuales que el Gobierno adjudica, dividiéndose en dos partes: una destinada a importadores sin fábricas en el país y particulares, y la otra a las terminales automotrices agrupadas en ADEFA.
En agosto, las terminales importaron y distribuyeron a sus concesionarias 2.553 vehículos “electrificados”, una cifra que, aunque representa solo el 6% de las ventas totales en el mercado interno, muestra un notable crecimiento del 197,9% en comparación con agosto del año anterior. Lo mismo se observa en el acumulado del año: entre enero y agosto, se importaron 20.396 vehículos “electrificados”, en contraste con apenas 2.427 en el mismo periodo del año anterior.









