Tanto empresarios del sector como altos funcionarios del Gobierno respiraron aliviados ante el acuerdo alcanzado con los prácticos, quienes son aproximadamente 520 profesionales independientes en todo el país. Estos decidieron no acatar el decreto 690/2026, firmado por varias autoridades, por razones de seguridad.
El decreto en cuestión había introducido cambios preocupantes que generaron un estado de alerta entre quienes deben embarcarse en los buques para guiarlos en la última parte de su trayecto. Sin la participación de estos profesionales, los barcos no pueden acceder a los puertos.
Desde la Presidencia se elabora un decreto que anula el 690/2026 y convoca a una mesa de diálogo. Posteriormente, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) anunciará la reducción del 20% en las tarifas del servicio de practicaje. Será importante observar si esta situación resulta beneficiosa para todos o si alguien queda perjudicado.
Para resolver el conflicto que había paralizado las actividades, se promovió una reunión con los prácticos, liderados por un capitán de nombre inusual: John Ryan. Notablemente ausente en el acta de entendimiento se encontró Federico Sturzenegger, defensor a ultranza de los cambios en un sector al que acusó de operar como un “kiosko”.
Se logró así que el comercio exterior, del cual el Gobierno se enorgullece cuando se conocen cifras récord de exportaciones y del superávit comercial, no se viera más afectado. En medio del conflicto, se contaba con claridad más de 25 buques en el horizonte de Ensenada, aunque el radar indicaba muchos más que habían anclado. Los empresarios se sumían en la desesperación por las horas de espera, mientras los clientes exigían la llegada puntual de sus cargas y las fábricas del país anticipaban retardos en su producción. Alrededor de 90 barcos mercantes estaban varados en la Hidrovía sin poder operar.
Finalmente, el Gobierno retrocedió en su posición respecto al nuevo reglamento. Los representantes del sector acordaron restablecer de inmediato el servicio de practicaje y pilotaje y aceptaron una disminución del 20% en las tarifas vigentes.
Además, se estableció la creación de una Mesa Intersectorial, compuesta por el Ministerio de Seguridad, la Prefectura Naval Argentina, la Anpyn y representantes del sector, destinada a desarrollar un nuevo reglamento para los servicios de practicaje y pilotaje en ríos, puertos y canales del país.
De este modo, el Ministerio de Desregulación pierde protagonismo, mientras que la Anpyn, bajo la dirección de Iñaki Arreseygor, quien anteriormente llevó a cabo la licitación de la Hidrovía, jugará un papel clave para implementar cambios sin generar nuevas tensiones. Este organismo había quedado al margen del conflicto que fue manejado por la Prefectura, dependiente del Ministerio de Seguridad.
John Ryan, capitán de ultramar y presidente de la Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje de la República Argentina, afirmó que “los prácticos son profesionales independientes, de libre contratación. Por eso hay que aclarar que no hubo paro ni huelga, no hay un convenio colectivo ni gente en relación de dependencia”.
El capitán destacó, además, que tras la publicación del decreto, los prácticos comprendieron que se ponía en riesgo tanto la seguridad náutica como su seguridad personal. Por esta razón, decidieron suspender nuevos compromisos laborales hasta esclarecer los efectos del decreto, lo que condujo a la casi total paralización de la actividad.
La norma que generó controversia facilitaba la entrada de nuevos prestadores al servicio de practicaje y permitía a los usuarios contratar a los prácticos de forma libre. Además, establecía que la Prefectura Naval Argentina mantendría un registro sin límite de cantidad de profesionales habilitados y fijaría tarifas máximas para el servicio, que ya estaban vigentes.
Asimismo, la normativa flexibilizaba las condiciones para el transporte de prácticos y ampliaba las dimensiones de los buques desde los cuales era obligatorio contratar a un práctico, así como definía áreas donde no era necesario hacerlo, aspectos que los prácticos consideran extremadamente peligrosos. Se inicia ahora una nueva etapa de acuerdos.









