El nivel alcanzado representa el valor más elevado desde septiembre de 2019 y constituye una referencia relevante para el mercado, ya que un mayor stock de divisas permite contar con más respaldo para afrontar compromisos financieros, intervenir ante episodios de volatilidad cambiaria y fortalecer la capacidad de respuesta frente a eventuales tensiones económicas.
La acumulación de reservas también puede contribuir a mejorar las condiciones financieras del país y reducir los niveles de incertidumbre, aunque su evolución futura dependerá de distintos factores internos y externos.
De cara a los próximos años, especialmente ante períodos electorales en los que suele aumentar la demanda de dólares y la volatilidad de los mercados, un mayor volumen de reservas otorga al Banco Central mayor margen de acción para enfrentar posibles escenarios de presión cambiaria.
El nivel actual de reservas es el más alto desde el inicio de la gestión de Javier Milei y el mayor desde septiembre de 2019, cuando habían alcanzado USD 50.085 millones. Sin embargo, todavía se mantienen por debajo del máximo histórico registrado en abril de 2018, cuando llegaron a USD 77.481 millones.
Desde enero de 2026, con la puesta en marcha de la cuarta fase del programa monetario, el Banco Central incorporó USD 13.381 millones a sus reservas mediante distintas operaciones realizadas en el mercado cambiario y otras transacciones financieras.
El incremento registrado este miércoles estuvo explicado principalmente por una suba diaria de USD 417 millones, impulsada por la valorización internacional del oro, uno de los activos que forman parte de las reservas de la autoridad monetaria. En esa jornada, el Banco Central realizó compras por apenas USD 8 millones.
Durante julio, las adquisiciones oficiales de divisas alcanzaron USD 2.162 millones, por encima de los USD 1.418 millones registrados en junio. De esta manera, el mes se convirtió en el tercero con mayor acumulación de reservas en lo que va del año, detrás de otros períodos de mayor ingreso de divisas.
Entre enero y julio, el ingreso de dólares estuvo impulsado principalmente por la liquidación de exportaciones de sectores vinculados al agro, la energía y la minería, además de colocaciones de deuda realizadas por empresas y provincias en mercados internacionales.
Estos flujos permitieron que el Banco Central absorbiera parte de las divisas que ingresaron al sistema y avanzara en el fortalecimiento de sus reservas.
Con este resultado, la autoridad monetaria alcanzó la meta de acumulación de reservas prevista para 2026. Durante la primera parte del año, el principal desafío estuvo concentrado en asegurar el financiamiento del Tesoro, mientras que posteriormente el mayor ingreso de dólares permitió mejorar la posición externa.
En paralelo, el Banco Central renovó y amplió por cinco años, hasta agosto de 2031, el acuerdo de intercambio de monedas con el Banco Popular de China. El mecanismo, vigente desde 2009, contempla un monto total de 130.000 millones de yuanes, equivalente a aproximadamente USD 19.000 millones.
El acuerdo funciona como una herramienta contingente de acceso a divisas y permite realizar operaciones en yuanes tanto en el mercado local como en operaciones internacionales.
Dentro del esquema, existe un tramo activado de 35.000 millones de yuanes, equivalente a cerca de USD 5.000 millones, que puede utilizarse sin autorización previa. Sin embargo, esa disponibilidad se redujo en los últimos años y alcanzó los 4.600 millones de yuanes, equivalentes a unos USD 679 millones, en enero de 2026.
Durante una visita al país, la titular del Fondo Monetario Internacional destacó la evolución de las reservas y expresó su respaldo a la estrategia de acumulación de divisas llevada adelante por el Banco Central.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que existen condiciones para que el Banco Central continúe incrementando sus reservas y señaló que el crecimiento de sectores como la energía y la minería favorece la generación de divisas.
Desde el sector financiero también señalaron que las compras realizadas por el Banco Central y el aumento de los depósitos privados en dólares fueron factores relevantes para explicar el crecimiento de las reservas.
Además, indicaron que la preferencia de los ahorristas por mantener activos en moneda extranjera continúa siendo un desafío para la economía, en un contexto en el que la demanda de dólares sigue teniendo un peso importante en las decisiones de inversión y ahorro.









