Estos nuevos propietarios, quienes adquirieron el 50% de Citelec, que posee un 26,3% de Transener, compraron las acciones al Estado nacional por un total de 356,1 millones de dólares. En su primera semana de control, cobraron un monto significativo, equivalente a unos 44 millones de dólares, de los dividendos acumulados que pertenecían a los accionistas anteriores.
“Era una de las condiciones: que nos vendieran la compañía con la caja adentro, con ‘los muebles de la casa’. El Gobierno buscó en todo momento maximizar el valor de Transener, por eso aumentaron las tarifas. Y todo el resto de los accionistas estaban esperando desde abril para cobrar los dividendos”, aseguró una fuente cercana al proceso, en condición de anonimato.
La administración de Javier Milei decidió vender la participación que tenía la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa) en Transener y formalizó el proceso a finales de 2025, retomando una iniciativa del equipo de Mauricio Macri desde 2017.
Transener opera más de 12.000 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica, siendo crucial para el sistema energético del país, vinculando generación y distribución.
Las ofertas económicas se dieron a conocer el 28 de abril y la de Edison y Genneia fue la más destacada, superando a las de otras empresas competidoras. A pesar de un inconveniente técnico en la web dedicada a la licitación, se confirmó que los Neuss y Brito ofrecieron una propuesta muy superior, equivalente a siete veces el EBITDA de la empresa.
Según registros de la Comisión Nacional de Valores y de la Bolsa de Comercio, después de la asamblea del 30 de abril, se resolvió establecer una reserva para el pago de dividendos por una cifra significativa, alrededor de 375 millones de dólares.
El 8 de mayo, el ministro de Economía validó la venta de la participación estatal en Citelec, y el 19 de junio, se formalizó la cesión a la nueva firma que incluye a Edison y Genneia.
A pesar de que el Estado aún mantenía un control compartido de la empresa junto a Pampa Energía, en una nueva asamblea programada para el 2 de julio, última antes de la llegada de los nuevos accionistas, se aprobó el pago de dividendos, afectando parcialmente la reserva destinada a esta finalidad.
Como resultado, Edison y Genneia cobraron cada uno alrededor de 22,3 millones de dólares, mientras que Pampa, con un porcentaje similar de acciones, recibió 44,7 millones. Fuentes del sector enfatizaron que, a pesar de la transacción significativa realizada por los compradores, la cifra retirada no representa gran impacto financiero para ellos.
Además, se resaltó que los procedimientos para autorizar la distribución de dividendos se habían definido antes de que los nuevos propietarios asumieran, y que Transener había distribuido dividendos solo en cinco de los últimos 25 años.
El año anterior, por ejemplo, se decidió un reparto de ganancias acumuladas que se parecería a la acción reciente de desafectar parte de las reservas. Según estimaciones del sector, el desempeño de Transener no es un hecho aislado, ya que el año pasado, 33 empresas argentinas distribuyeron un total de 2.357 millones de dólares en dividendos, reflejando una tendencia en el mercado de capitales argentino.
Los hermanos Neuss se posicionan como beneficiarios significativos de las privatizaciones bajo la actual administración, ampliando además su presencia en diversas provincias con nuevas concesiones hidroeléctricas.









