En una conversación, Vega relató el impacto que le causó estar junto a Messi en el cierre de su carrera con la camiseta argentina. “Fueron unos días espectaculares. Se nos fue un 10. Fui un privilegiado de poder vivirlo. Se fue como él merecía”, mencionó. Este futbolista debutó en la Selección Argentina durante esta convocatoria y afirmó que había soñado con conocer al campeón del mundo, aunque no esperaba compartir tanto tiempo con él. “Es una locura. Yo deseaba poder compartir un entrenamiento, una charla o un ejercicio con él. Quería estar, estoy agradecido”, comentó.
Vega formó parte de la nueva generación de jugadores que recibió una oportunidad en el equipo dirigido por Lionel Scaloni, coincidiendo con un acontecimiento especial para la selección, marcado por el último partido de Messi en el estadio Monumental.
Además de la grandeza deportiva de Messi, el lateral subrayó la actitud cotidiana del capitán hacia sus compañeros. Relató que esta cercanía fue uno de los elementos que más le sorprendió durante la concentración. “Su sencillez me atrajo mucho. Era como uno más de nosotros. Lo hablé con mi familia. Su normalidad es una locura”, explicó Vega, quien llegó a la convocatoria tras su paso por Argentinos Juniors y tras destacar en el Zenit de Rusia.
El defensor admitió que la figura de Messi generaba una distancia emocional que le resultaba difícil de superar. “Me daba vergüenza pedirle una foto. No le pedí. Me daba mucha vergüenza”, reflexionó al recordar su convivencia con el astro argentino. Esta anécdota adquirió un matiz familiar, ya que su madre le sugirió que aprovechara la oportunidad, pero Vega sostuvo que no logró reunir el valor para acercarse con el teléfono y solicitar una imagen que quedara como recuerdo de su primera experiencia junto a Messi.
“No sé, cosa mía. Mi mamá me decía que le pida una foto, de recuerdo. No podía ni mirarlo a los ojos. Me moría de vergüenza”, expresó el jugador de 22 años. Aunque no obtuvo una fotografía con el capitán, Vega encontró la manera de conservar un recuerdo de aquellos días, solicitando que le firmara la camiseta, un gesto que le permitió cerrar la experiencia con una sensación de gratitud. “Pero hoy aproveché y le hice firmar la camiseta. Me voy feliz”, compartió. Esa firma compensó, al menos en parte, la oportunidad que no se tradujo en una fotografía durante la concentración.
El futbolista también comentó que la despedida de Messi tuvo un impacto significativo en su entorno más cercano. Después de pasar los últimos días con el seleccionado y compartir esos momentos con su familia, expuso que había cumplido uno de sus sueños de infancia.
“Me voy feliz, disfruté de mi familia, de estos últimos días con el 10. No puedo pedir nada más”, afirmó Vega. Luego, mencionó una frase que le transmitió a su esposa, que resumió la carga emocional de la convocatoria: “Le decía a mi mujer: ‘Si me llego a ir mañana, me voy feliz'”.
La declaración resalta la magnitud que tuvo para los futbolistas más jóvenes la posibilidad de compartir el vestuario con Messi en su despedida de la Selección. Para Vega, el vínculo con el capitán no se limitó a los entrenamientos, los partidos o la foto que no llegó: la convivencia le brindó la oportunidad de observar de cerca el trato de una figura central del fútbol argentino con quienes recién iniciaban su camino en el equipo nacional.
El ex Argentinos Juniors se presentó con la camiseta argentina ante Bolivia, convirtiéndose en el jugador número 66 en debutar bajo la conducción de Scaloni. La convocatoria significó una chance deportiva que, además, estuvo marcada por el cierre de una etapa para Messi en la selección.
La despedida del capitán tuvo lugar en el Monumental, durante el partido frente a Benín, que Argentina ganó 3-0. Messi contribuyó con un gol y dos asistencias en una noche que incluyó homenajes y la presencia de integrantes del plantel campeón del mundo de Qatar 2022, así como futbolistas que buscan consolidarse en un proceso de recambio.









