La jugada ocurrió en el minuto 57, en el transcurso de una acción que resultó en un lateral ofensivo para el conjunto platense. Con Estudiantes ganando 1-0, el equipo buscaba aumentar la ventaja mediante un centro al área dirigido a Guido Carrillo. Luego de dos rechazos de la defensa rival, el balón permaneció en una zona de riesgo, momento en el cual Palacios intentó cabecear. La colisión con Valencia fue inmediata, y ambos jugadores quedaron tendidos sobre el campo. El delantero uruguayo sufrió una notable inflamación en la frente.
El personal médico de Estudiantes acudió rápidamente para asistir a Palacios. Mientras su atención se llevaba a cabo, el entrenador Alexander Medina consideraba alternativas para el ataque, optando inicialmente por mantener al jugador en el terreno de juego. A pesar de la evidente incomodidad, el futbolista recibió hielo en la zona afectada y regresó a la acción tras la evaluación médica. Participó de inmediato en una jugada que habilitó a Joaquín Correa con un centro desde la derecha, mostrando así su compromiso.
Sin embargo, poco tiempo después, Palacios no pudo continuar debido al dolor y la inflamación, decidiendo sentarse en el césped. Esto resultó en la entrada de Baltasar Rodríguez como su reemplazo, modificando la estructura ofensiva del equipo argentino que, hasta ese momento, había controlado el juego.
Con la salida de Palacios, el desarrollo del encuentro dio un giro. Universidad Católica logró encontrar espacios y comenzó a generar peligro, hasta que Fernando Zampedri igualó el marcador en el minuto 79. Su remate, desviado por la defensa local, sorprendió al arquero Fernando Muslera, sellando el resultado final. De esta forma, la serie quedó abierta y se definirá en el partido de vuelta en Chile.
Medina, en conferencia de prensa, comentó: “Lo que intentamos, justamente, era darle un poco más de minutos a los dos (Correa y Baltasar). Lamentablemente, enseguida que lo ponemos a Joaquín, él (Tiago Palacios) había tenido anteriormente una jugada allá que había quedado con esa situación en la cabeza. Nos dijo que estaba bien, pero realmente hicimos el cambio igual y terminó con que a los 6 ó 7 minutos de haber ingresado no estaba realmente bien. Ahí optamos por hacer dos cambios porque sino nos quedaba una ventana sola. Ahí fue el ingreso de Baltasar y Neves”.
El golpe que sufrió Tiago Palacios no solo causó inquietud por el resultado del partido, sino también por su estado de salud. Según se indicó, el cuerpo médico de Estudiantes realizó las primeras evaluaciones en el campo y organizó exámenes complementarios para determinar la gravedad de la lesión. El diagnóstico final será crucial para entender si el jugador podrá estar presente en el clásico platense contra Gimnasia el próximo sábado o si se reservará para la decisiva contienda en territorio chileno.
La prioridad, según las fuentes, es descartar lesiones de mayor gravedad y monitorear la evolución de la inflamación. La disponibilidad de Palacios para los próximos partidos dependerá del resultado de los estudios y de la evolución de los síntomas en las horas posteriores.
El empate en el partido de ida obliga a Estudiantes a buscar un resultado favorable en la revancha, sumando la incertidumbre respecto a la participación de uno de sus principales atacantes. La decisión final sobre la participación de Palacios se tomará en las próximas horas, una vez que se tengan los informes médicos completos.
El equipo que avance en esta llave se enfrentará en cuartos de final de la Copa Libertadores al ganador del duelo entre Corinthians y Rosario Central. Cabe recordar que la Universidad Católica accedió a esta fase tras liderar el Grupo D (en el que compartió zona con Cruzeiro, Boca Juniors y Barcelona de Ecuador), mientras que Estudiantes fue segundo detrás de Flamengo en el Grupo A (superando a Independiente Medellín y Cusco).









