El Ministerio Público investiga el crimen ocurrido en San Juan, donde la dinámica del enfrentamiento ha revelado una serie de eventos más complejos que un simple altercado tras el evento festivo. Se están analizando grabaciones y testimonios para dar forma a los hechos que condujeron a la fatal pelea entre distintos grupos de jóvenes, así como para esclarecer las relaciones existentes entre ellos y el motivo detrás de la discusión que culminó en homicidio.
No hay evidencias que sugieran una pelea previa entre los hermanos y el principal sospechoso, un adolescente de 16 años que también formaba parte de la celebración. Este joven reside en Chimbas y llegó a la fiesta como invitado.
Los hechos comenzaron a desarrollarse cerca de las 3:40 de la mañana, cuando el organizador decidió poner fin a la celebración debido a incidentes dentro del local. Tras la finalización de la fiesta, los jóvenes se congregaron en las afueras del lugar. Según los relatos de testigos, la tensión aumentó cuando se produjeron intercambios de insultos entre dos grupos alrededor de las 4:10. Ocho jóvenes decidieron abordar un vehículo, lo que presuntamente disparó una serie de reacciones.
Uno de los testigos mencionó que un joven del grupo que se encontraba afuera había hecho un gesto como si fuera a lanzar un ladrillo al auto, aunque finalmente no lo hizo. Este auto se desplazó un par de cuadras antes de que sus ocupantes volvieran corriendo hacia el grupo de jóvenes, momento en el que la pelea estalló.
Otra línea de investigación sostiene que uno de los hermanos podría haber lanzado una piedra contra el auto de los presuntos agresores, evidenciando las diferentes versiones que complican la reconstrucción de los acontecimientos y la identificación de los responsables.
Los padres de los mellizos describieron la situación como una emboscada, aunque en ese momento no podían identificar a los atacantes. Durante la pelea, Uriel sufrió una herida mortal, mientras que Uziel recibió varios cortes en el cuerpo. Testigos señalaron que la asistencia tardó considerablemente: los hermanos pasaron entre 30 minutos y una hora en la calle sin recibir ayuda médica crucial.
Uriel llegó al hospital a las 6 de la mañana, acompañado por su madre, y falleció poco después. Su hermano también fue ingresado, pero logró recuperarse y recibió el alta médica. A pesar de lo sucedido, Uziel ya ha sido entrevistado por las autoridades y se prevé que ampliará su testimonio una vez esté más recuperado.
La pareja de mellizos compartía su día a día, trabajando juntos en un carrito de panchos y disfrutando de la celebración. La fotografía de Uriel sonriendo durante la fiesta se ha convertido en un símbolo de su recuerdo, mientras que el luto ha permeado en su comunidad con la despedida de amigos y familiares, quienes rindieron homenaje a su memoria.
El principal acusado es un joven de 16 años de Chimbas que se presentó ante las autoridades con su abogado tras la repercusión de los testimonios y el análisis de los videos del incidente. Al ser menor, el caso ha sido trasladado al juez de la Niñez y Adolescencia, quien ahora supervisará la causa.
La investigación continúa, no solo para identificar al autor de la puñalada, sino también para esclarecer el rol de cada uno de los involucrados en el incidente. Un cuchillo encontrado en la escena será analizado para determinar su posible conexión con el crimen. Por su parte, amigos y familiares han convocado a una concentración en búsqueda de justicia y claridad sobre lo ocurrido.









