El inicio de mayo trae consigo un fuerte impacto económico en Argentina debido a los aumentos en las tarifas de gas natural y en el impuesto a los combustibles.
Gas Natural: Se oficializó un nuevo esquema tarifario que incluye:
- La introducción del Precio Anual Uniforme (PAU), un valor fijado en dólares para uniformar el costo del gas en todo el país.
- El traslado a la factura del usuario de las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA) para saldar desfasajes entre enero de 2024 y abril de 2025.
- Se mantienen los Subsidios Energéticos Focalizados para hogares vulnerables.
- Los usuarios residenciales sin subsidios enfrentarán incrementos significativos en Cargos Fijos (variando por jurisdicción y categoría, con máximos de hasta $94.995,74) y en el Cargo por Consumo (fijado en $281,33 por m³ para la mayoría).
Combustibles: El Gobierno dispuso un aumento parcial del 0,5% en el impuesto a los combustibles (ICL e IDC) a través del Decreto 302/2026, impactando de inmediato en el precio en surtidores. Se postergó la mayor parte del ajuste impositivo para junio, como estrategia para moderar el impacto inflacionario. El aumento específico es de $10,398 por litro para nafta y $9,269 por litro para gasoil, más otros tributos.
En resumen, la combinación de estos aumentos en servicios esenciales y costos logísticos genera una presión inflacionaria considerable, forzando a las familias a reajustar sus presupuestos ante la llegada del invierno.








