Esta presentación marcará el cierre del proceso de acreditación del representante del Vaticano y dará inicio a una nueva fase en las relaciones entre Argentina y la Santa Sede, en un contexto que se define por la preparación de la primera visita del papa León XIV al país desde el comienzo de su pontificado.
Fuentes oficiales y eclesiásticas han indicado que este encuentro es un paso fundamental para avanzar en las gestiones que ambas partes han estado llevando a cabo en las últimas semanas en relación a la gira que el Pontífice planifica por Sudamérica. Aunque el viaje no ha sido confirmado oficialmente por el Vaticano, existe una expectativa creciente de que se pueda realizar en la segunda semana de noviembre.
La Iglesia Católica ha comenzado ya las tareas preliminares para la visita del Papa, abarcando la organización a cargo de tres comisiones que se ocupan de los aspectos pastorales, protocolares, logísticos y de seguridad necesarios para un viaje papal. A su vez, el Gobierno nacional también trabaja en los preparativos que son de su responsabilidad.
Paralelamente, la Iglesia Católica argentina ha iniciado la planificación de la agenda institucional para recibir al nuevo nuncio. La Conferencia Episcopal Argentina está organizando una misa de bienvenida que será celebrada por los obispos en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Si bien la fecha aún no ha sido definida, se prevé que se lleve a cabo en los próximos días y que sirva como presentación formal de Banach ante la comunidad católica local.
Este servicio religioso representará uno de los momentos destacados del comienzo de la misión de Banach en Argentina. A partir de ese momento, el nuncio asumirá un papel clave en la coordinación entre la Santa Sede, la Iglesia argentina y el Gobierno para avanzar en la organización de la visita de León XIV.
La audiencia del viernes representa el último trámite del proceso de acreditación. La semana pasada, Banach presentó las copias de sus cartas credenciales durante un encuentro con el canciller en el Palacio San Martín, un requisito previo esencial antes de la ceremonia en la Casa Rosada.
Desde la Cancillería se destacó que “Argentina y la Santa Sede reafirman los fuertes lazos históricos y el afecto mutuo” que las unen; además, ambas partes continúan preparando “una etapa de profunda cercanía y diálogo fraterno”, fortaleciendo una agenda de trabajo cada vez más colaborativa basada en valores compartidos.
Banach, de nacionalidad estadounidense, llegó a Argentina el 22 de julio proveniente de Estados Unidos, tras culminar su misión como nuncio apostólico en Hungría. En el aeropuerto internacional de Ezeiza, fue recibido por el secretario de Culto, Agustín Caulo, y posteriormente fue acompañado por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, y el secretario general del Episcopado, Raúl Pizarro.
Desde su llegada, ha mantenido reuniones de carácter discreto para comenzar a estructurar su agenda de trabajo futura. Entre sus prioridades se encuentra el fortalecimiento del vínculo institucional con la Casa Rosada y la coordinación de todos los aspectos relacionados con la eventual visita papal.
Este viaje, de concretarse, será el primero de León XIV a la Argentina desde que asumió el pontificado y marcará el final de un largo periodo sin visitas papales al país. Tanto el Gobierno como la Iglesia mantienen la esperanza de que el Vaticano confirme en las próximas semanas el itinerario final de la gira sudamericana, que incluiría también escalas en Perú y Uruguay.
Banach, nacido el 19 de noviembre de 1962 en Worcester, Massachusetts, fue ordenado sacerdote en 1988 para la diócesis de Worcester y posee un doctorado en Derecho Canónico. Ingresó al servicio diplomático de la Santa Sede en 1994, desarrollando una extensa carrera en representaciones pontificias en Bolivia, Nigeria y la Secretaría de Estado del Vaticano.
En 2013 fue nombrado nuncio apostólico por el papa Francisco, representando a la Santa Sede en Senegal, Cabo Verde, Guinea-Bisáu y Mauritania. Después, fue designado nuncio en Hungría, donde jugó un papel relevante en la organización de la visita que el Papa llevó a cabo a ese país en 2023.
Con la ceremonia de este viernes, quedará habilitado para desempeñar plenamente su misión diplomática en Argentina, durante una etapa de renovada cercanía entre el Gobierno nacional y el Vaticano, abriendo el camino decisivo para concretar la primera visita de León XIV al país.









