En un ambiente donde se coreaba repetidamente “Axel, presidente”, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, presentó este sábado la proyección federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), su propia agrupación dentro del Partido Justicialista (PJ), en el marco de la fuerte interna que se vive en el partido de cara a las elecciones de 2027. Desde Avellaneda, Kicillof aprovechó la ocasión para realizar críticas sutiles hacia La Cámpora y Cristina Kirchner, a quien considera su rival en la lucha por el liderazgo del peronismo. Durante su intervención en el “Plenario Federal”, el mandatario sostuvo que la alternativa al gobierno de Javier Milei “no puede estar basada en la nostalgia” y expresó que no está interesado en una “construcción” del PJ que opere “a control remoto”, afirmando que “no basta con repetir una experiencia”. Afirmó que “con el peronismo solo no nos va a alcanzar” para recuperar la Casa Rosada en 2027, y convocó a otros sectores políticos a unirse. El exministro de Economía enfatizó que la “mayoría” necesaria para retomar el poder “no surgirá de una negociación secreta entre dirigentes, de un acuerdo de las cúpulas ni de una rosca a espaldas de la sociedad”, en referencia al proceso que llevó a la elección de los últimos candidatos presidenciales del PJ, bajo la conducción de la exmandataria. Sin embargo, aclaró que “no se construye contra nadie del campo popular. Se construye para el pueblo y para sus necesidades”. Mencionó brevemente a Cristina Kirchner, a quien consideró “injustamente presa”. “El pueblo argentino vivía mejor con Perón, con Néstor y Cristina”, añadió. También lanzó una crítica indirecta al gobierno del Frente de Todos (2019-2023), señalando que “como militantes, como dirigentes, tenemos que revisar lo que nos trajo hasta acá [por el gobierno de Milei]”. El acto del kicillofismo se desarrolló en simultáneo con el llamado de La Cámpora para promover una candidatura presidencial de su líder y la actividad internacional de Cristina Kirchner, quien se dirigió al Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas en un intento por suspender o eliminar la condena en la causa Vialidad que le impide competir en elecciones y ocupar cargos públicos de forma indefinida. Máximo Kirchner, líder de La Cámpora, busca posicionar a Cristina Kirchner como candidata a presidente en 2027 y cuestiona a Kicillof junto a sus seguidores. En este contexto, el gobernador mantiene sus aspiraciones presidenciales y, aunque aún no ha formalizado su candidatura, manifestó: “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos permita poner fin a este modelo, pero sobre todo que nos deje iniciar una nueva etapa”. “Después de tantas dudas, era más sencillo: las nuevas canciones se componen colectivamente y de abajo hacia arriba”, expresó desde el podio. Esta referencia a la creación de “nuevas canciones” alude a la ruptura con el cristinismo que él oficializó hace años, y pone de manifiesto su deseo de que el peronismo no siga reproduciendo las mismas fórmulas del pasado. “Esto recién empieza”, subrayó el gobernador, indicando que “en este día peronista se respira algo nuevo, que está creciendo y se organizando”. Kicillof, quien preside el PJ bonaerense, destacó la participación de “más de 30.000 compañeros” -militantes y dirigentes- que se reunieron en Villa Domínico desde “todos los rincones del país”. En coherencia con su estrategia política, Kicillof ha encabezado el lanzamiento de diversas ramas del MDF este año y ha viajado a seis provincias (Tierra del Fuego, Córdoba, Corrientes, Chaco, La Pampa y Misiones) además de a dos países (Uruguay y España), y se prevé una visita a Estados Unidos la próxima semana. “Vamos a recorrer toda la Patria”, aseveró en su discurso y criticó la falta de recorridos del Presidente por el interior del país. “A Milei no se lo ve viajando por Argentina, no conoce sus provincias, no escucha sus problemas, ni inaugura una ruta, una escuela, una universidad o un hospital”, aseguró, lo que generó el abucheo de la militancia presente. Kicillof trazó paralelismos con su campaña de 2019, en la que se enfrentó a la entonces gobernadora María Eugenia Vidal, señalando que “muchos decían que era difícil”, y repitiendo que “enfrentamos este mismo desafío con la misma confianza y convicciones”. En sus críticas a Milei, afirmó: “Falta menos para acabar con esta pesadilla”, describiendo al gobierno actual como “ignorante, entreguista e insensible”. “En Argentina se está viviendo una verdadera catástrofe. El desafío es claro: el año que viene debemos cambiar el rumbo económico del país”, insistió Kicillof. Subrayó que “es un gobierno nacional que ha abandonado a las provincias y su gente, así como la idea misma de una Argentina integrada. Estamos aquí porque nosotros pensamos y hacemos justo lo opuesto”, añadió, mientras la militancia entonaba “¡El que no salta votó a Milei!”. Recordó que, si bien el orden económico y social es crucial, el país no puede estabilizarse a costa de destruir el aparato productivo, ni el sistema científico, ni la educación y la salud públicas. Además, agregó que “este modelo está fracturando los lazos sociales. Tanto descuido está incrementando el peor de los problemas: está elevando las tasas de suicidio. Nadie puede permanecer indiferente, nadie puede acostumbrarse a esa situación”. En otro segmento de su discurso, Kicillof abordó el renovado reclamo del gobierno nacional por la soberanía argentina en las islas Malvinas: “El problema no es lo que Milei mencionó durante 15 minutos, el verdadero problema es lo que ha hecho en estos tres años. El mismo Milei que nos habla de Malvinas, resulta ser un incondicional admirador de Margaret Thatcher [ex primera ministra del Reino Unido]”. “El mismo que pide unidad es quien lleva años insultando y dividiendo; el que dice ‘Viva la Patria’ es el que la desmantela. En resumen, ni nacionalista ni patriota, Milei es pura fachada”, concluyó.









