En el Gobierno sostienen que los resultados adversos de sus aliados no alterarán los planes ni el rumbo de la gestión. Sin embargo, la reacción de los mercados y los obstáculos para afianzar la recuperación económica agregaron inquietud en Balcarce 50.
Ahora, la expectativa oficial se concentra en la llegada de León XIV, prevista para este domingo. La visita del pontífice se extenderá hasta el miércoles y es vista como una oportunidad para instalar una agenda distante de los conflictos locales y recuperar visibilidad en las redes sociales.
Milei ofreció una señal en esa dirección este miércoles, al publicar un mensaje dedicado exclusivamente al Papa. “Su Santidad, la Argentina lo espera con enorme alegría. Será un gran honor recibirlo en nuestra tierra”, escribió en X. También manifestó su deseo de que el viaje fortalezca la fe, renueve la esperanza y transmita un mensaje de paz a los argentinos. El tono conciliador contrastó con su estilo habitualmente confrontativo.
La victoria de Lula frente a Flávio Bolsonaro, el postulante brasileño apoyado por Milei, y el avance demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos frustraron las expectativas que el Presidente tenía sobre sus aliados ideológicos. En ese país, la oposición obtuvo el control de las dos cámaras del Congreso, una situación que reducirá el margen legislativo de Trump durante los próximos dos años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, buscó restarle importancia al impacto durante una presentación ante empresarios organizada por la Fundación FIEL. “Yo creo que para la Argentina no cambia. Era lo esperado, quizás no por tanto”, afirmó. A su entender, los mercados ya habían anticipado la derrota republicana.
Sin embargo, la respuesta de los activos argentinos reflejó un panorama adverso. El riesgo país llegó a 852 puntos básicos, el registro más elevado en 12 meses, y tanto las acciones como los bonos cayeron. El Merval perdió terreno y las compañías energéticas estuvieron entre las más golpeadas.
El resultado electoral estadounidense también generó dudas sobre la posibilidad de que Trump mantenga su respaldo financiero a Milei. La Argentina afrontará vencimientos de deuda importantes el año próximo y los inversores siguen de cerca las opciones de obtener asistencia del exterior. A la vez, los compromisos con el FMI restringen el margen de acción.
A la incertidumbre en las finanzas se añadió una baja del 9% en el precio internacional del petróleo, que dejó al Brent cerca de los US$95 por barril. La caída encendió una señal de alerta para las perspectivas de exportación de Vaca Muerta, uno de los sectores en los que el Gobierno confía para conseguir divisas.
Los datos más recientes muestran el peso de esa actividad. En septiembre, las exportaciones de crudo sumaron US$1127 millones, equivalentes al 11,2% de las ventas al exterior. La producción argentina llegó a 973.700 barriles diarios; 698.500 de ellos provinieron de Vaca Muerta.
Las dificultades más urgentes, de todos modos, están en el frente financiero. El Ministerio de Economía aún debe conseguir los dólares necesarios para pagar un vencimiento de US$877 millones con el FMI. De acuerdo con los últimos registros, el Tesoro tenía US$830 millones depositados en el Banco Central. El desembolso de US$900 millones aprobado después de la tercera revisión del programa se concretaría recién en diciembre, una vez que lo apruebe el Directorio.
Caputo sufrió además otro retroceso político. El Gobierno resolvió retirar del Congreso el proyecto de Ley de Competitividad Financiera, compuesto por 240 artículos, luego del rechazo a la propuesta de aplicar Ganancias a la compraventa de Cedears. Aunque al principio había anunciado que suprimiría solo el artículo objetado, finalmente decidió revisar la iniciativa completa.
Mientras la Casa Rosada intenta convertir la visita papal en el centro de la agenda, las dificultades propias y las disputas internas siguen ocupando espacio. Milei recibió un revés judicial en la causa Libra: la Cámara Federal de Casación Penal aceptó analizar el pedido de dos ciudadanos bielorrusos que buscan ser querellantes. La resolución no define todavía si podrán incorporarse al expediente, pero habilita una nueva instancia de revisión.
Los problemas económicos también agravaron las diferencias políticas. Patricia Bullrich, quien reconoció la victoria de Lula y conserva aspiraciones presidenciales, volvió a pedir medidas para los sectores productivos. Aunque respaldó el rumbo económico, alertó que algunas actividades continúan rezagadas, en un contexto de cruces con otros sectores de La Libertad Avanza por la estrategia electoral de 2027.
La suspensión de las dos reuniones más recientes, previstas para los martes, de la mesa política del Gobierno también dejó a la vista las fricciones oficialistas. La primera se canceló días después de que Bullrich se apartara públicamente de Milei por sus dichos sobre quemar periodistas en la hoguera. Este martes, la Casa Rosada suspendió otra vez el encuentro y argumentó que Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt habían viajado a Estados Unidos como veedores de las elecciones legislativas.
De ese modo, el principal espacio de coordinación política del oficialismo lleva dos semanas sin reunirse. La pausa coincide con el aumento de las diferencias con la senadora, quien aprovechó la última suspensión para encontrarse con dirigentes de su propio sector.
Las tensiones no se limitan a la interna del Gobierno y también involucran a aliados provinciales. El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, juzgó insuficientes las medidas anunciadas y reclamó respuestas para las pymes y el consumo. “Hay que salir de una situación dogmática para entrar en una realidad: la gente no llega a fin de mes”, sostuvo.
En contraste con los conflictos oficialistas, el triunfo de Lula en Brasil alentó nuevos movimientos en el peronismo, que busca reordenarse con vistas a 2027. Cristina Kirchner y Sergio Massa se reunieron por separado con André Janones, uno de los estrategas de la campaña brasileña, y con otros dos integrantes de su equipo para examinar la experiencia electoral y las herramientas de comunicación digital. Por otra parte, Axel Kicillof y Máximo Kirchner se encontraron en La Plata para acercar posiciones y coordinar la convocatoria al Congreso del PJ bonaerense. La reunión se produjo en medio de la disputa por la conducción partidaria y las candidaturas del año próximo.
En este contexto, la visita de León XIV le ofrece al Gobierno una oportunidad para recuperar protagonismo político y digital. Sin embargo, la agenda del propio pontífice también podría poner en evidencia contradicciones con la gestión de Milei. El Papa decidió visitar el Cottolengo Don Orione, dedicado a atender a personas con discapacidad, y la cárcel de Devoto, dos espacios que no están entre las prioridades del oficialismo.
La situación de las personas con discapacidad, afectada por los recortes presupuestarios, y las condiciones de detención, en un escenario de políticas oficiales centradas en endurecer las penas, podrían devolver al debate asuntos que el Gobierno busca apartar de la conversación pública.











