Este monto constituye el valor más elevado para este período en más de dos décadas, reflejando un crecimiento sostenido en las ventas de productos argentinos al mercado internacional.
La cifra marca un récord desde 2004, superando los niveles históricos registrados durante los últimos 22 años.
En comparación con el año anterior, el total de las exportaciones mostró un incremento interanual del 12%, lo que significa que ingresaron más de US$ 615 millones en relación con el mismo período del año pasado.
El volumen físico de las exportaciones también muestra un aumento del 6,5%, alcanzando un total de 4.377.259 toneladas enviadas a diferentes mercados internacionales.
La diferencia entre el incremento del valor y el volumen sugiere una mejora significativa en los precios internacionales que reciben los productos exportables del interior.
Durante los primeros siete meses de este año, el precio promedio fue de US$ 1315 por tonelada, un 5,2% superior al del ciclo anterior.
Este valor promedio es tres veces mayor que el de otros productos primarios y agroindustriales tradicionales del país, lo que evidencia la alta agregación de valor y la calidad de la oferta de las economías regionales.
Anteriormente, la marca histórica más alta para el período enero-julio correspondía a 2013, cuando las divisas generadas por estos sectores ascendieron a US$ 5414 millones. El desempeño de 2026 logró superar dicha cifra en un 6,3%, consolidando un proceso de expansión impulsado por una mayor apertura de mercados y mejoras en la competitividad.
Este crecimiento histórico no fue uniforme, ya que se vio impulsado por el dinamismo de sectores específicos que alcanzaron sus niveles más altos desde que existen registros comparables.
El complejo de acuicultura y pesca lideró las economías regionales con ventas por US$ 1379,5 millones, seguido por las hortalizas pesadas, que generaron US$ 385,8 millones, y las legumbres, que aportaron US$ 285,9 millones durante el período analizado.
La apicultura, por su parte, reportó envíos por US$ 202,6 millones, mientras que el sector de especias, plantas aromáticas y otros productos sumó US$ 63,7 millones. Estos sectores productivos funcionaron como los principales motores del crecimiento en las economías del interior, compensando las fluctuaciones de otros rubros.
En cuanto a la distribución geográfica del comercio exterior, la demanda internacional se ha mantenido concentrada en tres socios comerciales clave: Brasil, Estados Unidos y China, que se han consolidado como los principales destinos para la producción regional de Argentina. Esta sólida presencia en los tres países ha permitido mantener el volumen de operaciones a lo largo del periodo.
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, se valoran estos indicadores como un reflejo del esfuerzo técnico y productivo realizado en las provincias. De acuerdo con el organismo, la previsibilidad de las reglas de juego y la inserción internacional de los productos del interior son factores determinantes para mantener la generación de divisas, impulsar el empleo directo en las economías locales y fortalecer el desarrollo productivo en todo el país.









