“Hay una agresividad permanente en el modo de tratar al otro”, afirmó Colombo, quien también alertó sobre lo que denominó “malos tratos” y “ninguneos institucionales” hacia aquellos sectores más vulnerables. Como ejemplos, mencionó la situación de los jubilados y las dificultades para acceder a turnos médicos, señalando que hay personas en condiciones de gran precariedad.
Durante una entrevista con radio Rivadavia, el obispo evitó centrar su crítica únicamente en el gobierno nacional. “No me refiero nada más al oficialismo; a veces pueden ser las oposiciones o a veces otros actores sociales que se desentienden”, aclaró, proponiendo que el diagnóstico abarque a todo el arco político e institucional.
En respuesta a este panorama, el presidente de la CEA recurrió a una imagen del papa Francisco durante la pandemia para establecer un contraste: “Frente al ‘sálvese quien pueda’ de hoy, la Iglesia sigue recordándonos que estamos todos en la misma barca”. Según el obispo, este sentido de pertenencia a una misma humanidad implica responsabilidades que no pueden ser ignoradas.
El análisis de Colombo se relaciona con el contenido de la última encíclica papal, que aborda los retos de la inteligencia artificial, el trabajo y la automatización. Destacó que esta carta generó “reflexiones superoportunas” sobre la tecnología digital y su impacto en los sectores más desfavorecidos, en continuidad con la tradición de la doctrina social de la Iglesia inaugurada por la Rerum Novarum de León XIII.
En otro momento de la entrevista, Colombo también se refirió a la posible visita del papa León XIV a Argentina. Luego de la confirmación del viaje a Perú, expresó que ambas visitas —la sudamericana y la argentina— están “muy unidas”, y manifestó su esperanza de que ocurra pronto.
El presidente de la CEA descartó haber escuchado reservas internas en la Iglesia respecto a dicha visita, refiriéndose a comentarios atribuidos al sacerdote y diputado nacional Juan Carlos Molina. Atribuyó esta posición a intereses políticos personales, ajenos al contexto eclesial.
Colombo mencionó como posibles destinos de la visita a Luján, Córdoba y el norte argentino —Salta, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán—, lugares con gran peso religioso y simbólico. Recordó la visita de Juan Pablo II hace cuarenta años como un hito significativo: “Ha quedado en la memoria de los pueblos como un momento único”.
“Sabemos que el Papa está muy deseoso de venir y a nosotros nos gustaría recibirlo”, concluyó Colombo, adelantando que los preparativos avanzan, aunque aún no hay confirmación oficial de la fecha.









