Luego del desenlace negativo de la sesión convocada por la oposición para rechazar el megadecreto 70 de Javier Milei, el bloque Unión por la Patria (UP) se convirtió en el centro de atención tras la inasistencia de dos de sus miembros: Estela Neder (Santiago del Estero) y Agustín Tita (Tierra del Fuego). Mientras que se afirmó que Neder había informado con anticipación su ausencia por cuestiones personales, los reproches se centraron en Tita, quien se encuentra alineado políticamente con el gobernador fueguino Gustavo Melella. Aunque la inasistencia de Neder estaba contemplada, la falta de Tita tomó por sorpresa a sus compañeros el jueves por la mañana. Según dos diputados consultados, Tita comunicó su decisión apenas “un rato antes” de la sesión. “Supongo que hubo una conversación con Melella; no tiene autonomía”, expresó un legislador kirchnerista. Como resultado, la ausencia de Tita alimentó la sospecha de que Melella habría negociado esta acción con el gobierno libertario. Otra fuente legislativa apuntó que Tita mencionó un problema familiar poco antes de la sesión, que fue convocada el 1° de octubre tras el fallo de la Corte Suprema que restableció la derogación de la ley de tierras derivada del DNU 70/2023. Sin embargo, el legislador consultado dejó en claro que no puede corroborar la veracidad de esa razón y no descarta que Tita haya coordinado su falta con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. En el bloque hubo autocrítica, señalando que convocaron la sesión con excesiva anticipación, oportunidad en la que también pretendían abordar otros temas, además del DNU, como la prórroga de la emergencia en discapacidad y la morosidad y endeudamiento familiar. No obstante, no se asignó un único responsable por la fallida estrategia. Germán Martínez, líder del bloque UP, comentó que Neder y Tita le “expresaron los motivos de fuerza mayor que los llevaron a esa situación”. Al ser consultado sobre la situación de Tita, indicó: “No me pidas que yo sea el vocero de un diputado que me expresa una situación de fuerza mayor. Ya dirá lo que tenga que decir. A mí me trasladó una situación de fuerza mayor en un momento donde ya no podía hacer nada”, expresó en Futurock. La ausencia de Tita no solo generó preocupación en el Congreso, sino que también provocó reacciones en su provincia. En este sentido, el diputado kirchnerista Jorge Araujo Hernández, también de UP y oriundo de Tierra del Fuego, declaró estar “convencido de que la ausencia de Agustín Tita es provocada por el acuerdo que tiene el gobernador de la provincia con el presidente de la Nación”. Según informó un medio local, Araujo Hernández aseguró que el gobierno nacional “no le va a cumplir” a Melella con este supuesto acuerdo, dado que “no cumple con nadie”. “Y si le cumple, le va a dar migajas”, agregó. En la misma línea, Gonzalo Ferro, secretario de Gestión Ciudadana del municipio fueguino Río Grande, gobernado por el intendente kirchnerista Martín Pérez, comentó que Tita “volvió a ayudar a los libertarios al ausentarse de la sesión”. Cabe recordar que el diputado también había faltado a la votación de la reforma laboral, por ejemplo. Tanto Araujo Hernández como Pérez respaldaron en 2025 la lista Defendamos Tierra del Fuego, una alternativa a Fuerza Patria, opción que apoyó Melella y por la cual Tita ingresó a la Cámara baja en diciembre pasado. Se intentó contactar a Tita, pero no se obtuvo respuesta al cierre de esta nota. En los últimos meses, Melella, que ha sido aliado del kirchnerismo, ha transitado de un perfil de oposición más contundente a un diálogo con el gobierno libertario, especialmente después del renovado reclamo del presidente Javier Milei por la soberanía de las islas Malvinas. El funcionario apoyó el llamado a la unidad, respaldó el anuncio sobre la Base Naval Integrada y solicitó la “participación efectiva” de Tierra del Fuego en las decisiones que se tomen sobre las islas y el Atlántico Sur. Asimismo, recibió a los ministros de Defensa, Carlos Presti, y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, quienes visitaron el lugar destinado a la futura base, y se reunió en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, para discutir, entre otros temas, sobre Malvinas. Al concluir el encuentro, planteó que “en general hay que acompañar” el Presupuesto 2027 del Ejecutivo. “Como no tiene reelección, no hay mucho para conversar con Melella”, señalaron en UP tras la ausencia de su diputado. El gobernador exerce el mando provincial desde 2019. En cuanto a la oposición, necesitaba alcanzar 129 diputados para abrir el recinto y solo logró reunir 121: le faltaron ocho para alcanzar el quórum. Aparte de las ausencias dentro del bloque UP, algunos gobernadores jugaron a favor del Ejecutivo. Uno de ellos es el peronista Osvaldo Jaldo (Tucumán), cuyos legisladores forman parte de la bancada Independencia, que habitualmente respalda al oficialismo en el Congreso. Los otros dos gobernadores justicialistas que suelen alinearse con el Gobierno, Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), esta vez actuaron en conjunto con la oposición. Sin embargo, Jalil ha perdido poder sobre los tres legisladores de Elijo Catamarca desde que anunció que no buscará la reelección. Las ausencias de los tres diputados de Jaldo no sorprendieron ni decepcionaron a UP, que justificó: “Los de Jaldo nunca los contamos. Hace años que no están”. La legisladora Julia Strada había advertido previamente que el quórum dependía, en parte, de la presencia de los diputados tucumanos. Por su parte, Teresa García, diputada y secretaria general del Partido Justicialista, manifestó que los gobernadores que indicaron a sus legisladores que no dieran quórum “tienen que poner la cara frente al pueblo de sus provincias”, ya que varios de esos diputados fueron elegidos por el peronismo. En una entrevista, añadió que para 2027 esos jefes provinciales podrían enfrentar “una sanción electoral” por parte de los votantes. En dicho contexto, mencionó a Jaldo y advirtió que, en algún momento, el PJ deberá tomar “una decisión respecto a estos pseudocompañeros que integran boletas, tanto como gobernador como legisladores, y después votan con el Gobierno en contra de la gente”. A raíz de esta disputa, Cristina Kirchner se reunió en septiembre con el exgobernador Juan Manzur, quien contempla una nueva candidatura a gobernador de Tucumán y desafía a Jaldo, enfocando su campaña en “demostrar que está con el Gobierno”. La ayuda de los gobernadores del norte y del centro, que ejercen influencia sobre bancadas provinciales no alineadas con el PJ, también resultó fundamental para el Gobierno. En este grupo se encuentra Provincias Unidas. Los legisladores vinculados a Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut) y Carlos Sadir (Jujuy) no asistieron al recinto. Ambos diputados santafesinos son de Pro y justifican su ausencia por su “identidad política” y su distancia con el kirchnerismo. Niegan que el gobernador haya pactado su ausencia con el Gobierno. Torres también pertenece a Pro. Más inusual fue la situación de la jujeña Inés Zigarán, quien había sido una de las firmantes de la convocatoria, pero finalmente se ausentó sin previo aviso. También faltó la cordobesa Alejandra Torres; sin embargo, los otros cinco legisladores de la bancada cercana a Martín Llaryora contribuyeron con la oposición. En tanto, el bloque Argentina Federal mostró divisiones entre apoyos y ausencias. Pablo Outes y Bernardo Biella, que responden a Sáenz, asistieron al recinto, mientras que Yolanda Vega no estuvo presente, argumentando enfermedad. Otros dos legisladores que suelen alinearse con el salteño no se hicieron presentes: Gustavo González (Formosa) y Claudio Álvarez (San Luis). Sin embargo, entre los miembros del bloque que representan a Misiones, Hugo Passalacqua estuvo presente junto a Oscar Herrera Ahuad, Yamila Ruiz y Alberto Arrúa. No fue Daniel Vancsik, quien tampoco ofreció explicaciones a la bancada.










