El incidente se produjo a los 26 minutos del segundo tiempo, cuando Giménez recibió un pase en el área, superó a Dylan Gorosito con un sombrero y finalmente definió frente a Álvaro Montero. Sin embargo, Lucas Novelli, que estaba a cargo del VAR, detectó un toque de la pelota con el brazo del delantero antes de la conversión. Dado que se trataba de una mano cometida por el autor del gol, el árbitro principal, Jorge Baliño, anuló el tanto sin recurrir al monitor.
La controversia surge porque, previamente a esa jugada, la pelota había rozado el brazo izquierdo del defensor de Boca. Desde el equipo de Platense argumentaron que ese contacto debía resultar en un penal, ya que ocurrió dentro del área antes de la mano de Giménez. Baliño comentó al respecto: “La mano de Gorosito no la veo porque estoy tapado. Veo el gesto de él, pero no si pegó en su mano”.
El árbitro agregó que, tras revisar las imágenes, pudo ver que la pelota efectivamente tocó el brazo de Gorosito. “En todas las repeticiones se ve que la pelota pega en el brazo de Gorosito, le pega nítidamente. El brazo frena la trayectoria del balón”, aclaró. A pesar de reconocer el contacto, Baliño consideró que no se justificaba la sanción.
El juez explicó que Novelli habría evaluado la jugada y llegado a la conclusión de que la posición del brazo del defensor no constituía infracción. “La mano es abierta pero no antinatural”, indicó Baliño. Además, destacó que no mantuvo comunicación con el VAR sobre esa jugada específica, ni durante ni después del encuentro.
“No hablé con Novelli post partido. Habrá chequeado la mano y decidido que no era sancionable”, insinuó. Y finalizó: “Durante el partido no hablé con Novelli sobre esta jugada de Gorosito”.
El desenlace fue crucial: Platense no pudo ampliarse en el marcador y Boca logró el empate a los 79 minutos gracias a Miguel Merentiel. El 1-1 dejó la puerta abierta a la discusión sobre una jugada que, ahora, también cuenta con la versión del árbitro en el centro de la polémica.









