Argentina se encuentra en una fase de condiciones climáticas más dinámicas y cambiantes debido al fenómeno conocido como “Súper Niño”, que comenzó a manifestarse a inicios de agosto y se espera que continúe hasta, al menos, octubre. El frecuente ingreso de sistemas de baja presión desde el Pacífico sur ha dado lugar a episodios de inestabilidad, con lluvias y nevadas en la Patagonia. Estos eventos climáticos, aunque se prevé que persistan en los próximos días, no necesariamente provocarán precipitaciones continuas en todas las regiones, ya que cada área experimentará fenómenos distintos y de diversas intensidades. Un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires destaca que existe una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno alcance una intensidad “muy fuerte”, dado que muchas áreas de la provincia ya presentan una considerable acumulación de agua en los suelos. La influencia del cambio climático es notoria. Aunque el impacto del fenómeno varía cada año, la situación actual y la del próximo año se verá acentuada por las “condiciones de un calentamiento global exacerbado, acompañado de intensas olas de calor marinas en el Pacífico y otras partes del planeta”, según indicaron desde una plataforma especializada. Al comparar el fenómeno de este octubre con años previos, las diferencias son evidentes, ya que su desarrollo se produce en un entorno más cálido. En una reciente entrevista, el geólogo Federico Isla explicó: “El niño ya está llegando, hay crecidas en el Iguazú y también inundaciones en el río Uruguay”. Isla recordó que ha habido eventos de El Niño, que normalmente se definen en diciembre, pero destacó las inundaciones que ocurrieron en Santa Fe en 1982 y 1987, y la incidencia menos severa del fenómeno en 2024. El geólogo describió el fenómeno como “una enorme cantidad de humedad que se transporta del Pacífico de oeste a este, impactando en las cuencas de Ecuador, Perú y Chile, y alimentando los ríos que descienden de la cordillera, vitales para gran parte de Sudamérica”. También alertó sobre el riesgo de grandes inundaciones que podrían afectar el Paraná y obstruir importantes accesos en el delta entrerriano. En respuesta a las proyecciones climáticas que anticipan un periodo con altas temperaturas y abundantes lluvias, especialistas del INTA actualizaron el panorama agroclimático y compartieron recomendaciones técnicas para mitigar el impacto del fenómeno. Se celebró una charla técnica en la Sociedad Rural de Azul sobre “El Niño, proyecciones climáticas para la campaña 2026-27 y recomendaciones de manejo para productores”, con participación de autoridades como Nicolás Bronzovich, presidente del INTA. Durante la jornada, el director del Centro de Investigación de Recursos Naturales, Pablo Mercuri, subrayó que el fenómeno climático se presenta con una intensidad de moderado a fuerte y se proyecta hasta, al menos, finales del verano de 2027. Mercuri indicó que el impacto de El Niño no es uniforme y depende de las dinámicas oceánicas y las condiciones de cada región, enfatizando que “El Niño afecta de manera diferente a los continentes y regiones” debido a que no todos los océanos se calientan simultáneamente. Recientemente, se registró la temperatura más alta del mar, alcanzando un promedio de 21,1 °C en las últimas semanas, superando ligeramente los 21,09 °C registrados a inicios de 2024 y considerablemente por encima de lo habitual para esta época. La doctora Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, apuntó que “El Niño está añadiendo calor al sistema, complementando décadas de calentamiento causado por el ser humano”, y advirtió sobre las consecuencias que esto puede traer, como el aumento del nivel del mar y el impacto en la vida marina. Paralelamente, un analista internacional expuso sobre la evolución del fenómeno. Recientemente, el secretario general de las Naciones Unidas realizó una advertencia sobre El Niño y el cambio climático, destacando su impacto global. Enfatizó sobre la situación de sequía en Europa y los incendios forestales, mencionando el cierre de una central nuclear en Hungría por la falta de energía. En este contexto, el analista alertó sobre la complejidad de la situación energética en varios países, como Rumania y Georgia. Asimismo, el secretario general de la ONU comunicó: “Hace dos meses advertí que El Niño se aproximaba; ahora está aquí y está causando estragos”, detallando que los nuevos pronósticos de la Organización Meteorológica Mundial indican un periodo desolador entre agosto y octubre, advirtiendo sobre temperaturas de la superficie del mar significativamente superiores a lo normal.









