Según información a la que se tuvo acceso, se destacó que “el capital humano es la parte más importante del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) en tanto materializa el direccionamiento de los esfuerzos de inteligencia y permite agregar valor real a la tarea. El personal del referido Sistema está constituido por servidores públicos especializados que constituyen la vanguardia de la Seguridad Estratégica de la Nación”.
El documento subraya la importancia de generar un cuerpo profesional que trascienda el contexto político, para lo cual es esencial que su ingreso y promoción se basen en criterios técnicos, éticos y profesionales. “La formación en la cultura de inteligencia genera los vínculos institucionales que garantizan su disposición a la entrega que demande el Estado Nacional dentro del marco de la Constitución Nacional y el sistema jurídico vigente, proceso que requiere la constante capacitación y actualización para perfeccionar las aptitudes de cada uno de los integrantes del aludido Sistema”, se explicó.
Además, se establece que para garantizar la idoneidad técnica del personal de la Secretaría de Inteligencia de Estado, es necesario implementar un plan de carrera centrado en la capacitación técnica, humana y profesional dentro del ámbito de la Inteligencia Nacional.
Bajo este contexto, la carrera se fundamentará en principios como la idoneidad, la transparencia en la toma de decisiones, la igualdad, el mérito y la profesionalización, a fin de maximizar el aprovechamiento de recursos humanos altamente capacitados al servicio de la Nación.
Asimismo, se estipula que “el Estatuto debe garantizar la proporcionalidad entre la remuneración del personal, sus responsabilidades, capacidades técnicas y grados jerárquicos para evitar la asignación de retribuciones de forma discrecional a quienes desempeñen funciones similares, con trayectoria y antigüedad”.
En referencia a los derechos de los empleados, se establece que estos gozarán de estabilidad en sus empleos tras su confirmación en la planta permanente de la Secretaría, y que dicha estabilidad solo podrá extinguirse por las causas y procedimientos que se determinan en el Estatuto. También se establece que el personal tiene derecho a la retribución que corresponda según las escalas establecidas para cada categoría, incluyendo bonificaciones y compensaciones.
El nuevo marco contempla también el derecho a recibir capacitación continua para optimizar el desarrollo de funciones, acceso a actividades formativas y de actualización, así como a licencias, justificaciones y franquicias, además de las asignaciones e indemnizaciones que les correspondan. También se asegura el reconocimiento por daños y se propicia asistencia social para el personal y sus familiares.
El personal tendrá derecho a gozar de beneficios jubilatorios, a presentar renuncias y solicitar cambios de cuadro bajo las condiciones del Estatuto, así como a ser promovido por ascensos ordinarios o por méritos extraordinarios. Es fundamental que se garantice un trato igualitario, sin distinción por cuestiones ajenas a su capacidad y conducta profesional, lo que incluye igualdad de oportunidades para el avance y la movilidad en la carrera.









