El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el primero en expresar su reacción en redes sociales. “Fue la más baja en 14 meses”, subrayó el funcionario, quien recibió elogios del presidente Javier Milei.
A través de su cuenta en X, Caputo destacó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) experimentó un incremento del 1,7% mensual, el menor desde junio del año anterior y el ritmo más bajo para un mes de agosto desde 2017.
En el mismo mensaje, detalló que la inflación núcleo se situó en 1,8% durante el mes, mientras que los precios estacionales descendieron 0,9% y los regulados aumentaron 2,2%. Además, resaltó que la categoría Prendas de Vestir y Calzado experimentó una caída del 0,6%, marcando así la segunda baja consecutiva y la séptima reducción nominal en los últimos 20 meses.
Esta cifra también generó una reacción por parte del presidente Milei, quien mostró su entusiasmo en redes sociales al retuitear el posteo del organismo estadístico con un eufórico: “VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO…!!!”.
Con un tono similar de celebración, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, manifestó que “tardará un mes más, un mes menos, pero si las políticas económicas son de país normal, la inflación va a ser de país normal”. “A seguir por este camino. Felicitaciones, ministro Caputo. VLLC!”, agregó.
Más allá del dato correspondiente a agosto, Caputo también enfatizó la tendencia general al presentar un promedio de los últimos tres meses, con el fin de suavizar fluctuaciones puntuales tras el 2,1% registrado en julio. En este contexto, el ministro indicó que ese promedio se ubicó en 1,9%, y ha disminuido por quinto mes consecutivo, lo que indica que la desaceleración es un proceso sostenido y no un fenómeno aislado.
Por su parte, el IPC Nacional acumuló un aumento del 21,3% en los primeros ocho meses del año, y en comparación interanual, la variación fue del 33,5%. Este último porcentaje es utilizado por las autoridades como referencia clave para ilustrar el proceso de desinflación iniciado en 2024.
La variación de agosto mostró una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales en comparación con julio, cuando el índice había alcanzado un 2,1%. La categoría que experimentó el mayor aumento fue la de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un avance del 2,8%. A continuación, se ubican Educación (2,5%), Salud y Bienes y servicios varios (2,4% cada uno), Comunicación (2,3%), Bebidas alcohólicas y tabaco (2,1%) y Restaurantes y hoteles (1,8%), todas por encima del promedio general.
En el lado opuesto, Prendas de Vestir y Calzado descendió 0,6%, y Recreación y cultura no presentó variación, siendo estas las dos categorías con el menor aumento del mes. Alimentos y bebidas no alcohólicas, por su parte, aumentó 1,7%, en línea con el índice general, y se convirtió en el rubro de mayor incidencia en todas las regiones del país, impulsado por el incremento en verduras, frutas y pan.
Dentro de las categorías analizadas por el organismo, los precios regulados fueron los que más se incrementaron (2,2%), debido a los aumentos en electricidad, gas, transporte público y servicios de salud. Los precios estacionales, en cambio, disminuyeron un 0,9%, como resultado de la baja en paquetes turísticos y prendas de vestir, aunque esto fue compensado en parte por el aumento en los precios de alimentos frescos. Por regiones, Noroeste, Noreste y Patagonia registraron las mayores subas (1,8%), mientras que el Gran Buenos Aires y la región Pampeana mostraron las menores aumentos (1,6%).
Horas previas a la divulgación oficial del índice, las consultoras privadas anticipaban un valor por debajo del 2%, previsión que finalmente se corroboró con el 1,7% publicado por el organismo de estadísticas.









