Con esta acción, se amplía considerablemente la presencia de vehículos importados desde China, gestionada directamente por las terminales automotrices locales.
En lo que va del año, los vehículos importados desde China han logrado casi el 14% de participación en el mercado nacional, impactando negativamente en las marcas que fabrican en el país, cuyas ventas han disminuido un 40% en el mismo periodo.
Ford Argentina fue la pionera en la importación de vehículos chinos con su modelo Territory, desarrollado en asociación con la empresa JMC desde mediados de 2020. Este modelo, con unidades híbridas que están exentas de aranceles dentro del cupo autorizado por el Gobierno, se posiciona en el cuarto lugar del ranking de ventas por modelo durante el primer semestre del año.
Por su parte, General Motors también ha comenzado a importar vehículos de producción china, incluyendo el Chevrolet Spark SUV y la Chevrolet Captiva, que produce en colaboración con la automotriz SAIC.
La introducción de Leapmotor marca una novedad significativa, siendo la primera vez que una automotriz local trae al país una marca originaria de China. Fundada en 2015 en Hangzhou, en la provincia de Zhejiang, Leapmotor ha avanzado rápidamente en el mercado global. En 2024, Stellantis y Leapmotor establecieron una empresa conjunta, Leapmotor International BV, con el objetivo de expandirse internacionalmente. Con un sólido comienzo, la compañía vendió 600.000 vehículos en 2025 y proyecta alcanzar un millón en ventas este año. “La estábamos esperando con muchas ganas









