De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, en un video Messi, quien se encontraba disputando su tercera final mundialista, les solicitaba a los jugadores, mientras se dirigían del vestuario al campo, que mantuvieran la calma: “Estemos tranquilos, tranquilidad. Pensemos en jugar nomás”. El ícono del fútbol argentino instó a sus compañeros a centrarse en el juego y dejar de lado las tensiones.
A pesar de sus exhortaciones, el pedido de Messi no surtió el efecto esperado, ya que la Argentina no mostró su mejor cara en la cancha. Desde el comienzo, el equipo fue superado por los españoles, quienes dominaron el manejo de la pelota y casi no permitieron que la “Albiceleste” cruzara la mitad del campo.
El desarrollo del partido fue extremadamente desfavorable para los dirigidos por Lionel Scaloni, pero lograron resistir el resultado, incluso jugando con un hombre menos, hasta los 106 minutos. En ese momento, el delantero Ferrán Torres anotó el único gol del encuentro, tras aprovechar errores de la defensa argentina, que incluyeron olvidos de Nahuel Molina y una mala salida del arquero Emiliano “Dibu” Martínez.
De este modo, España no solo se alzó con su segunda estrella mundial, sino que también amplió su racha invicta a 38 partidos, poniendo fin a un ciclo de cuatro torneos consecutivos ganados por la Selección argentina.









