Originario de Rada Tilly, Chubut, Montenegro hizo su debut en el ámbito nacional al triunfar en el TC 2000 con solo 17 años. En 2020, tuvo su primera reunión con los representantes de Colapinto, María Catarineu y Jamie Campbell-Walter, aunque la pandemia de COVID-19 interrumpió su posible colaboración. Tras reencontrarse el año pasado, Nacho dio el salto a una categoría de élite a nivel internacional.
En lo que va del certamen, ha logrado un notable desempeño, comenzando con su debut en Paul Ricard, una victoria en Brands Hatch y un histórico segundo puesto en las 24 Horas de Spa-Francorchamps, todo esto al mando de un BMW M4 GT3 EVO del Team WRT, reconocido como el equipo más exitoso en la historia del campeonato.
El año anterior, Montenegro había competido en el TCR World Tour con el equipo GOAT Racing, conduciendo un Honda Civic Type R, el cual representa la mecánica que había cultivado durante su carrera en el automovilismo sudamericano. En 2023, se convirtió en el campeón más joven del TCR South America con la Squadra Martino. Posteriormente, se trasladó a Europa, donde en 2024 ganó el TCR España, incluyendo la Winter Series, y además se llevó el trofeo de Novato en el TCR Europa y la medalla de oro en los FIA Motorsport Games en Valencia. Sin embargo, el desafío para 2026 sería completamente diferente.
El cambio de un vehículo de tracción delantera a uno de tracción trasera implica un ajuste considerable. En el TCR, el peso del motor en el eje delantero proporciona una estabilidad peculiar al tomar curvas, mientras que en el GT3, la distribución de fuerzas es radicalmente diferente y la carga aerodinámica es considerablemente mayor, además de que los sistemas de asistencia, como frenos ABS y control de tracción, funcionan de manera distinta. Montenegro estaba al tanto de esto y se mostró gratamente sorprendido por sus resultados inmediatos. “Sabía que tenía una conexión fuerte con Honda, pero la proyección en el TCR no era mayor a seis años, así que me decidí por el GT3”, explicó en relación a su decisión.
Sobre su buen rendimiento en Gran Turismo, admitió: “No me lo esperaba, pensé que al no tener tanta experiencia en tracción trasera sería un año más complicado, especialmente al comienzo”. Sin embargo, gracias a una planificada cantidad de pruebas al inicio del año, logró sentirse más seguro.
“Hubo un trabajo minucioso más allá de las pruebas, en cuanto a simulador y análisis de datos”, indicó el patagónico. Para Brands Hatch, dedicaron alrededor de doce a trece horas en el simulador, enfocándose en entender mejor cómo el auto se comportaba y el desgaste de los neumáticos.
La sinergia entre el piloto y sus ingenieros le permitió llegar a cada circuito con un profundo entendimiento del BMW M4 GT3 EVO antes de pisar la pista. “Hubo mucho análisis y datos que ayudaron a mejorar nuestra interpretación del auto”, resumió.
La primera carrera del fin de semana en Inglaterra culminó en un segundo puesto en la Silver Cup, y en la segunda lograron la victoria. “Los resultados llegaron rápido, desde Paul Ricard y Brands Hatch, donde ya éramos competitivos”, comentó Montenegro, que comparte el liderazgo del campeonato Silver con su compañero, el belga Matisse Lismont.
Uno de los eventos más esperados de la temporada se llevó a cabo entre el 24 y el 28 de junio en las 24 Horas de Spa, la prueba de resistencia más demandante. “Lograr ejecutar una carrera tan larga sin errores fue clave para mantener nuestra racha positiva”, analizó Montenegro, quien recientemente volvió a sumar una victoria en Misano, Italia, cuna de Valentino Rossi, reconocido campeón mundial de motociclismo.
Las competiciones de Gran Turismo han atraído la atención de figuras como Max Verstappen, quien participó en las 24 Horas de Nürburgring. Montenegro comparte su visión sobre el impacto de esta presencia: “Es evidente que la llegada de Max Verstappen ha generado un gran auge en el automovilismo de Gran Turismo. Pero creo que lo más atrayente es la esencia misma del GT3, con sus estrategias de carrera y el hecho de que la mayoría de los pilotos sean profesionales y busquen la victoria”.
Reside solo en Valencia y reflexiona sobre los desafíos de vivir lejos de su familia, señalando que aunque España presenta similitudes con Italia, también hay diferencias culturales significativas. “Los momentos difíciles no son los que pasas en la pista, sino los que vienen después de un fin de semana sin resultados. En esos momentos, te replanteas volver a tu país”, admitió.
Aunque su familia lo apoya desde lejos, él siente que la responsabilidad final recae sobre sus hombros. “A los 18 años, cuando me mudé a Italia, aprendí rápidamente a enfrentar esos desafíos”, recordó. Algunas de las rutinas que antes le resultaban incómodas ahora se han vuelto parte de su vida.
Conocido por sus anécdotas de infancia con Colapinto, Montenegro recuerda: “Franco siempre era el más inquieto, nos hacía pasar vergüenza activando alarmas en los shoppings”. Compartieron experiencias en Europa y ahora celebran juntos el cumplimiento de sus sueños en el automovilismo. “Me llena de alegría ver que él está logrando sus objetivos mientras yo también estoy persiguiendo los míos”, afirmó.
En el ámbito de Gran Turismo, Montenegro sueña con competir en el famoso circuito de Nürburgring y en la icónica carrera de larga duración Le Mans: “Ganar Le Mans es uno de mis objetivos a corto plazo. Desde mi cambio a GT, es algo que anhelo”. La presión por liderar el campeonato no llegó con el éxito, sino que estuvo presente desde el inicio. “Ser campeón fue el objetivo desde el primer día; la presión ha estado ahí desde el comienzo, y sabemos que debemos luchar por el campeonato”, concluyó.
El calendario de la temporada aún incluye las carreras Sprint en Magny-Cours (31 de julio al 2 de agosto), 3 Horas de Nürburgring (28-30 de agosto), Zandvoort (18-20 de septiembre), Barcelona (2-4 de octubre) y el cierre del Endurance Cup en Portimão (16-18 de octubre), en Portugal. Seis oportunidades más para que el piloto de Rada Tilly aspire a conquistar su primer título en el GT3 europeo.









