Además, anticipó que varias refinerías reanudarán sus operaciones en el corto plazo, una vez que concluyan sus tareas de mantenimiento, lo que se traduciría en una ‘mejora significativa’ en las condiciones del mercado.
El funcionario también señaló que el Gobierno ha implementado una serie de medidas para mitigar la crisis del combustible y que se están considerando nuevas acciones. Dentro de estas medidas, destacó la suspensión de las exportaciones de diésel y la activación de compras de carburante en el exterior.
Poco antes, se había informado que al menos dos cadenas de estaciones de servicio en Moscú habían comenzado a restringir nuevamente las ventas de combustible debido al déficit generado por los ataques con drones ucranianos.
El ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsiviliov, admitió que en las gasolineras rusas se están formando otra vez largas colas. La situación se complica por el aumento de los ataques ucranianos a la infraestructura petrolera del país.
Esta es la segunda vez en el año que el Kremlin restringe la comercialización de combustible debido a la escasez provocada por la ofensiva ucraniana contra instalaciones críticas rusas. Para afrontar la crisis en el mercado, el Gobierno ruso ha autorizado la venta de gasolina Euro-2, que está por debajo de los estándares de calidad usuales.









