El estudio, llevado a cabo por Poliarquía Consultores entre el 4 y el 13 de agosto con una muestra de 1.000 personas en grandes centros urbanos, también evidenció una estabilidad en el corto plazo, con una inflación esperada para los próximos 30 días de 3,55% en promedio y 3% de mediana, cifras que se mantienen sin cambios desde julio.
Sin embargo, bajo esta aparente estabilidad nacional, se observan movimientos divergentes según las regiones. En el Gran Buenos Aires (GBA) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), se registraron caídas en las expectativas, mientras que el Interior del país mostró un aumento.
En el GBA, la expectativa promedio pasó de 43,2% a 39,1%, una baja de 4,1 puntos porcentuales; en CABA, la disminución fue de 1,4 puntos, al pasar de 38,8% a 37,4%. En contraste, en el Interior, la expectativa aumentó de 32,3% a 33,9%, lo que representa un incremento de 1,6 puntos.
Una marcada diferencia se observó entre los diversos niveles de ingresos. En los hogares con mayores ingresos, aproximados por la educación, la inflación esperada para el próximo año descendió de 36,6% a 33,1%, y la mediana cayó de 30% a 25%. En los hogares de menores ingresos, el panorama fue opuesto, con un aumento del promedio de 33,7% a 41,5% y la mediana pasando de 25% a 30%.
La brecha entre ambos grupos se amplió de 2,9 a 8,4 puntos porcentuales, invirtiendo la tendencia del mes anterior, cuando los hogares de mayores ingresos mostraban expectativas más elevadas. Ahora, son los hogares de menores ingresos quienes proyectan una inflación superior.
El informe de la UTDT destaca que tanto el promedio como la mediana son indicadores complementarios. El promedio reacciona rápidamente a los cambios en las respuestas y varía mes a mes, mientras que la mediana es más estable y solo presenta cambios significativos cuando hay un cambio generalizado en las percepciones.
El hecho de que la mediana se mantenga en 30% sugiere que la percepción del encuestado típico ha permanecido constante. En agosto, el percentil 25 de las respuestas se ubicó en 20%, la mediana en 30% y el percentil 75 en 45%, resultando en un rango intercuartil de 25 puntos, cinco puntos menos que el mes anterior, lo que indica una reducción en la dispersión de opiniones entre los encuestados.
Por su parte, el relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central pronostica una inflación del 1,8% mensual para agosto y septiembre, con una desaceleración a 1,7% para octubre. En noviembre, el índice de precios al consumidor (IPC) alcanzaría 1,6% y en diciembre se espera un leve repunte a 1,8%.
Además, algunas consultoras privadas han revisado a la baja sus proyecciones para agosto, estimando una inflación de entre 1,6% y 1,9%, gracias a menores presiones en los rubros estacionales y en alimentos y bebidas.
Es importante recordar que en julio la inflación mensual fue del 2,1%, con un incremento interanual del 33,8% y una acumulación de 19,3% en lo que va del año, rompiendo una racha de tres meses consecutivos de desaceleración.
Este aumento se manifestó especialmente en sectores como Recreación y cultura (5,0%) y Restaurantes y hoteles (2,8%), mientras que Prendas de vestir y calzado tuvo una disminución del 1,3%. Los precios estacionales subieron 4,5% y los regulados un 2,1%.









