Estos dos complejos exportadores representan el 93,6 por ciento de las ventas externas. Entre los productos más destacados se encuentran la soja, el petróleo y petroquímica, el maíz, el sector automotriz, el oro y la plata, la carne y el cuero bovino, el trigo, el girasol, la pesca y el litio, que en conjunto concentraron el 78,4 por ciento del total exportado. Los mayores aumentos se observaron en el litio, con un ascenso del 186,3 por ciento; el girasol, con un 128,7 por ciento; el oro y la plata, con un 56,8 por ciento; y el petróleo y petroquímica, con un 43,7 por ciento.
En el ámbito del complejo sojero, la harina y los pellets generaron ingresos de 4.168 millones de dólares, mientras que el aceite aportó 3.566 millones y los porotos sumaron 1.024 millones, siendo China el principal destinatario de estos últimos.
Por su parte, el sector petrolero-petroquímico, que ocupa el segundo lugar en importancia, logró un récord desde que se inició la serie en 2002. En este ámbito, el petróleo representó el 83,5 por ciento de las ventas y el sector reportó un superávit comercial de 6.034 millones de dólares, lo que equivale a un aumento del 83,9 por ciento respecto al año anterior.









