En este contexto, un estudio realizado por el consultor Hugo Haime revela que el 76% de los encuestados prefiere ver una mejora en los salarios antes que mantener una política contra la inflación que no ofrece resultados palpables para sus finanzas. A pesar de que la lucha contra la inflación todavía cuenta con cierto apoyo, la preocupación ha cambiado de dirección, enfocándose en el poder adquisitivo de los ingresos y la amenaza del desempleo. De este modo, la situación ha empeorado a raíz del ajuste, incluso cuando la inflación se sitúa numéricamente diez puntos por debajo de la que conoció Milei al asumir el cargo.
El informe de Haime, un consultor de larga trayectoria en la política nacional, señala que un 22% de los encuestados aboga por mantener el combate a la inflación, lo cual resulta comprensible. Sin embargo, casi 8 de cada 10 manifestaron que les queda poco dinero tras cubrir los gastos fijos, lo que se ha tornado más relevante en la actualidad. La situación pone de manifiesto que los salarios han perdido valor frente a los precios durante la gestión de Milei, lo que se traduce en menor capacidad de consumo.
Este tema ha abierto un debate entre economistas luego de que el INDEC diera a conocer el 1,9% de inflación correspondiente a septiembre. Este dato indica que no solo el aumento de precios no ha sido controlado, sino que este ha permanecido en un rango similar durante al menos dos años, impactando drásticamente en la economía, pero dejando intacto el fenómeno inflacionario.
Los resultados de la encuesta de Haime muestran que un 53% de los participantes opina que el gobierno no tiene control sobre el aumento de precios y que los ingresos no son suficientes. Otro 33% considera que aunque la inflación está bajo control, el dinero sigue sin alcanzar.
Este último dato es relevante por cuanto sugiere que, incluso entre quienes creen que la inflación está controlada, prevalece la percepción de que no cuentan con los recursos necesarios. Así, aunque algunos experimentan una sensación de estabilidad, también reportan dificultades para acceder a bienes y servicios en comparación con períodos anteriores, cuando la inflación y los salarios eran más favorables.
Según el informe, la problemática de los bajos salarios se ubica como la principal preocupación en la vida cotidiana de las personas, seguida de la inflación, la inseguridad y la desocupación. Al consultar sobre las principales dificultades del país, el estudio reafirma que los bajos ingresos son lo más crítico, seguido por la falta de empleo.
Este orden de prioridades subraya la relevancia del empleo y los ingresos en la agenda social capturada por la encuesta.
En cuanto a la perspectiva política, Haime también indagó sobre la percepción del futuro económico personal y del país. Los resultados indican que el 52% de los encuestados cree que la situación será peor dentro de un año, mientras que el 10% considera que seguirá igual de mal y el 34% confía en que habrá una mejora.
La encuesta también revela que la aprobación de Javier Milei se ha estabilizado en un 34%, mientras que la desaprobación se encuentra en un 63%, sin variaciones significativas en los últimos seis meses. Esto sugiere que la percepción del público sobre su gestión económica no ha mejorado, a pesar de la estabilización en su imagen.
Finalmente, en el ámbito electoral, Haime destaca que entre quienes respaldaron a Milei en el balotaje de 2023, casi un 30% se siente decepcionado, reconociendo que el ajuste no ha contribuido a mejorar sus condiciones de vida. Por otro lado, de aquellos que votaron por la Libertad Avanza en las legislativas del año pasado, un 22,8% expresa descontento. Esta información indica que el apoyo al presidente, que alguna vez fue sólido, comienza a fragmentarse, con un número creciente de votantes que se muestran críticos o que no consideran volver a votar por el oficialismo.










