Durante una conferencia de prensa en Seattle, Pochettino abordó las inquietudes sobre la resolución de la FIFA, que habilitó al delantero para participar en el partido contra Bélgica, a pesar de haber recibido una tarjeta roja en el encuentro anterior. “Las actuaciones del exterior no fueron una situación que nos afectara como grupo”, afirmó el entrenador.
El seleccionador argentino destacó que la culpa del resultado no recaía en decisiones ajenas, sino en el rendimiento propio de su equipo. “Nunca estuvimos conectados con el juego. Aunque logramos empatar en 1-1, inmediatamente encajamos un gol que no debimos permitir”, declaró Pochettino. Asimismo, enfatizó que “no afectó a nuestra actuación, el rendimiento fue lo que fue y no hay excusas. No debemos buscar justificaciones; no fue nuestro día”.
En cuanto al episodio Balogun, el técnico fue claro al aclarar que no tenía ninguna influencia más allá de lo futbolístico: “Hay una regla que la Federación puede aplicar para que el jugador pueda participar. Mi responsabilidad era entrenar al equipo y, si Balogun está habilitado, no hay problema”, sentenció.
El entrenador expresó su frustración y descontento por la gestión de la controversia a nivel externo. “Estoy muy decepcionado con aquellos que debieron entender la situación y confundieron las cosas”, afirmó. También reflexionó sobre las repercusiones personales tras la decisión de la FIFA: “¿De qué sirve recibir insultos y amenazas si mi rol es el de seleccionador?”, cuestionó ante la prensa.
Respecto al análisis del partido, Pochettino asumió la responsabilidad del resultado desfavorable y reconoció la superioridad de Bélgica. “No jugamos bien. Nunca nos involucramos en el partido. Ni siquiera cuando empatamos. Desde el inicio no pudimos participar en el juego. Bélgica fue mejor y lo mereció. Yo soy el responsable de este mal desempeño del equipo”, admitió el entrenador.
Con relación al desarrollo del Mundial, destacó el avance del equipo en comparación con el ciclo anterior. “Hace un año, nadie pensó que llegaríamos a jugar contra Bélgica. Hemos mostrado grandes avances, pero a veces el progreso no es lineal”, indicó. Para Pochettino, este ciclo dejó bases sólidas para el futuro del fútbol en Estados Unidos.
Al ser preguntado sobre su continuidad en la selección, el entrenador se mostró reservado. “Estoy muy contento aquí. Hemos forjado una buena relación, pero no es el momento de discutir eso. Ahora es momento de descansar, reflexionar y luego tener algunas conversaciones, y después veremos cuál será la decisión de la Federación y de nosotros”, señaló Pochettino, reiterando que cualquier decisión sobre su futuro se tomará después de una evaluación interna.
La eliminación de Estados Unidos por 4 a 1 ante Bélgica cerró una campaña que había despertado altas expectativas tras una sólida fase de grupos y la victoria ante Bosnia y Herzegovina en 16avos. Pochettino focalizó en el aprendizaje y la autocrítica, dejando claro que la controversia en torno a Balogun no se consideró una excusa para el resultado.
Por su parte, Bélgica avanzó a los cuartos de final, donde se enfrentará a España, que se impuso a Portugal por 1-0 con un gol de Mikel Merino en el tiempo añadido.









