Durante el partido en Seattle, Senegal había logrado una ventaja de dos goles hasta los minutos finales del segundo tiempo. Un marcador de 2-0 parecía asegurar su pase a los octavos de final. Sin embargo, dos goles de Bélgica en los minutos 86 y 89 nivelaron el encuentro, llevándolo a la prórroga. La definición llegó en el minuto 125 con un penal convertido por Youri Tielemans, que dejó a Senegal fuera del torneo.
La reacción de Pape Gueye fue inmediata. El mediocampista del Villarreal manifestó su descontento tras ser sustituido en el minuto 66, cuando Senegal aún ganaba 2-0. En la zona mixta, expresó que se sentía en óptimas condiciones para continuar jugando: “Me encontraba perfectamente, estaba bien físicamente. Es el entrenador el que decide, y listo”. Más tarde, utilizó sus redes sociales para informar sobre su decisión de alejarse de la selección mientras el equipo técnico actual permanezca: “Mientras siga este equipo técnico, haré una pausa en la selección”.
El seleccionador Pape Thiaw justificó la sustitución señalando que algunos jugadores habían solicitado cambios debido al cansancio. En una rueda de prensa, mostró su dolor por la eliminación y reconoció: “El fútbol es un deporte cruel. No es fácil para mí, no es fácil para los jugadores. Siento que lo dieron todo. Lo querían por su país, pero no salió bien”.
La decisión de Gueye ha generado una rápida reacción en el entorno del equipo nacional. La Federación Senegalesa de Fútbol ahora enfrenta la presión de resolver el conflicto entre uno de sus jugadores más influyentes y el cuerpo técnico. La renuncia pública de Gueye, a través de Instagram, ha sido interpretada como una demanda de cambios en la estructura del seleccionado.
El episodio de la sustitución no solo puso en evidencia diferencias en torno a la gestión de cambios durante el partido, sino que también reflejó el malestar acumulado tras una campaña que no cumplió con las expectativas. La eliminación, acompañada de la manera en que ocurrió —perdiendo una ventaja de dos goles en los minutos finales—, intensificó las críticas hacia Thiaw y su cuerpo técnico.
Desde el punto de vista deportivo, la derrota ante Bélgica representa un fuerte golpe para uno de los equipos africanos con mayores expectativas en el torneo. Los Leones de la Teranga habían mostrado solidez en la fase de grupos, pero dejaron escapar una oportunidad que parecía asegurada. El penal que definió el partido fue consecuencia de una falta sobre Tielemans, quien se encargó de ejecutar el tiro decisivo en el tiempo suplementario.
La crisis generada por la renuncia de Gueye deja incierto el futuro del equipo senegalés. La Federación debe decidir si mantiene su apoyo al actual entrenador o evalúa un cambio para reconectar a sus figuras más relevantes con el proyecto.
Al finalizar el encuentro, el entrenador de Bélgica, Rudi Garcia, compartió sus impresiones sobre el desenlace y el desempeño táctico de Senegal. Mencionó: “Conocemos a estos equipos; pierden su estructura táctica hacia el final del partido. También sabíamos que con el 0-2 harían todo lo posible por proteger su portería, lo cual, en mi opinión, es un grave error. Recuérdenme que, cuando vayamos ganando 0-2, no hagamos eso. Porque cuando encajas un gol como el que encajaron con el 1-2, el partido cambia por completo”. Garcia subrayó también la importancia de las variantes y la mentalidad del plantel, afirmando que “en el fútbol, todo es posible mientras creas. La fuerza de este grupo también reside en los que salen del banquillo. No se pueden conseguir resultados con solo 11 jugadores.”









