La próxima actividad de Adorni incluye un evento en Mendoza programado para mañana. La posible conferencia se contempló luego de una reunión de la mesa política que tuvo lugar ayer en el Salón Escudos de Casa Rosada, donde se discutió la agenda parlamentaria y Adorni presentó el listado de leyes que Javier Milei planea enviar al Congreso.
El formato que se está considerando en Balcarce 50 variará del de la semana pasada, donde el funcionario habló junto a los ministros Luis Caputo (Economía) y Alejandra Monteoliva (Seguridad). En esta ocasión, se afirma que la conferencia contará únicamente con la presencia de Adorni y que se limitarán las preguntas a los anuncios específicos, con la intención de minimizar el enfoque en las investigaciones judiciales que lo involucran.
Entre los anuncios que podrían realizarse se encuentra el super-RIGI, que formó parte de las discusiones en la mesa política de este martes. Desde el Ejecutivo señalan que el paquete incluirá además otros proyectos que buscan reactivar la actividad legislativa, en medio del esfuerzo del oficialismo por desviar la atención de la situación patrimonial de Adorni.
Respecto a la declaración jurada, el entorno de Adorni sostiene que la presentará “cuando esté lista”. Sin embargo, esta afirmación no ha logrado eliminar el malestar interno. En diferentes sectores del Gobierno se admite que esta demora ha generado incomodidad y continúa afectando parte de la agenda política, especialmente por la inquietud existente sobre el desarrollo de las causas judiciales en curso.
Se revela que únicamente Javier y Karina Milei tienen acceso a la información sobre el contenido del documento contable de Adorni, y se resalta que no se ha establecido una fecha de presentación al gabinete. “No sabemos nada sobre su patrimonio. Solo nos dicen que está todo en regla”, comentan desde el Gobierno. La senadora Patricia Bullrich fue la única integrante de la mesa política que expresó disidencias sobre la estrategia de dilación en la presentación.
A pesar de esta situación, en la Casa Rosada se enfatiza que la prioridad sigue siendo la reforma electoral. Por lo tanto, el acto en Mendoza, la posible conferencia del viernes y el envío de proyectos al Congreso son parte de una estrategia más amplia: retomar la agenda, demostrar gestión y reducir la intensidad de una interna que el oficialismo aún no logra resolver.









