Esta jornada rememora la creación de la escarapela por Manuel Belgrano, quien en 1812 solicitó al Primer Triunvirato un distintivo para las tropas. Con el paso del tiempo, este elemento se transformó en un ícono de la identidad nacional, apareciendo en escuelas, actos oficiales y celebraciones patrias que reflejan la historia argentina.
Actualmente, la escarapela es reconocida por sus tonos celeste y blanco, aunque algunas versiones incluyen detalles en amarillo en alusión al sol que figura en la bandera. Existen diversas presentaciones y materiales, entre los que se encuentran moños, cintas, listones, y cucardas fabricadas en tela, goma eva o metal, que son las más comunes.
La práctica tradicional establece que la escarapela se coloca sobre el lado izquierdo del pecho, un lugar que simboliza el respeto por los emblemas nacionales y el sentimiento patriótico. Es habitual que durante actos escolares, ceremonias oficiales y celebraciones de fechas históricas, estudiantes, docentes, funcionarios y ciudadanos lleven este distintivo en esa posición.
Aunque no hay una ley que establezca de forma oficial el lugar exacto de la colocación, la tradición popular recomienda este enfoque como una muestra de compromiso con la historia y los valores patrios.
Los colores celeste y blanco son de suma importancia y deben ser respetados, ya que evocan directamente a la bandera argentina, a pesar de que esta fue creada días después de la escarapela. Se cree que estos tonos pueden aludir al cielo o a la Inmaculada Concepción de la Virgen.
Con el tiempo han surgido diferentes estilos y diseños. Muchas personas prefieren modelos clásicos de cinta, mientras que otras eligen versiones más contemporáneas, ya sea en tela, porcelana fría o materiales reciclados.
El Día de la Escarapela es una de las ocasiones más destacadas para portar este símbolo nacional. En esta fecha se organizan actos escolares, homenajes y actividades educativas que enfatizan la historia argentina y la relevancia de los símbolos patrios. Además, marca el inicio de la Semana de Mayo, un período que va del 18 al 25 de mayo, culminando en la conmemoración de la Revolución de Mayo de 1810 y la formación del Primer Gobierno Patrio, un evento crucial en la historia del país.
Otro día importante para llevar la escarapela es el 20 de junio.








