La reciente reforma política impulsada por el Gobierno representa un desafío significativo para La Libertad Avanza (LLA), que podría enfrentar complicaciones para mantener su personería jurídica en 19 provincias, debido al endurecimiento de los requisitos establecidos en el proyecto. Esto podría impedirle presentar una fórmula propia para las elecciones presidenciales. Sin embargo, LLA cuenta con recursos suficientes para sortear estas dificultades y no quedar fuera de la competencia. El oficialismo busca reanudar en el Senado la discusión sobre la reforma electoral, que había estado pausada. Aunque la propuesta central es la eliminación o suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO), un punto que sigue generando resistencia entre los aliados, Patricia Bullrich, líder del bloque libertario en la Cámara alta, adelantó que el oficialismo también priorizará otros cambios en el sistema político, como el objetivo de “terminar con los partidos truchos”. La reforma propone un endurecimiento de los requisitos para que los partidos obtengan la personería jurídica necesaria para existir y competir. De ser sancionado el proyecto por el Congreso, se estima que LLA quedaría sin reconocimiento como partido nacional, impidiéndole presentar fórmulas presidenciales, y sin personería distrital en gran parte del país, según datos de la Cámara Nacional Electoral. A pesar de esto, el partido dirigido por Karina Milei tiene la capacidad de fortalecer sus afiliaciones en las provincias y adaptarse a las nuevas regulaciones. Otros partidos también se verían afectados por la reforma. El Frente Renovador, Patria Grande, Hacemos, la Coalición Cívica, el GEN, el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Movimiento de Integración y Desarrollo, y el Partido Socialista, todos estos quedarían sin habilitación nacional y sin reconocimiento en una gran cantidad de distritos. Por su parte, el Partido Justicialista, la Unión Cívica Radical y Pro, bajo la conducción de Cristina Kirchner, Leonel Chiarella y Mauricio Macri, respectivamente, no enfrentarían pérdidas en su habilitación nacional y mantendrían su estatus en las 24 provincias. En cuanto a las nuevas reglas, la reforma eleva el porcentaje de afiliación necesario para la habilitación distrital del 0,4% al 0,5%, y también se incrementa el número mínimo de provincias necesarias para el reconocimiento nacional de cinco a diez, incorporando además un nuevo requisito que establece que los partidos deben contar con afiliados equivalentes al 0,1% del padrón nacional, es decir, 36.035 personas. Según el proyecto, los partidos tendrán hasta el 30 de junio de 2027 para adaptarse, por lo que los nuevos criterios se aplicarían ya para los comicios del año próximo. En la actualidad, LLA posee personería en los 24 distritos del país, lo que le otorga el estatus de partido nacional. Este logro fue el resultado de un esfuerzo coordinado por Karina Milei, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem. A partir de la reforma, LLA podría perder su reconocimiento en 19 provincias y quedar solamente con cinco: Buenos Aires, La Pampa, La Rioja, San Luis y Tierra del Fuego. Sin embargo, cumpliría con el requisito de afiliados a nivel nacional, ya que actualmente cuenta con 88.304. A pesar del impacto negativo que esto supondría para su estatus nacional, se contempla la posibilidad de realizar afiliaciones digitales, lo que podría facilitar los trámites y permitir a LLA y a otros partidos afectados recomponer su presencia en diversas provincias. En caso de que para el 30 de junio de 2027 un partido no logre adaptarse, no habrá una caducidad automática, sino que se iniciará un proceso judicial, lo que podría demorar el impacto de la reforma en la participación electoral de 2027. Se discutió la opción de fusiones entre partidos como una estrategia para afrontar estos cambios. Desde el Gobierno, se muestran optimistas sobre el tema, afirmando que no es un problema inmediato y que todavía no se está tratando a nivel nacional. Aseguran que durante este tiempo se continúa sumando afiliados y que, si fuera necesario, podrían lanzar una campaña de afiliación en respuesta a los cambios. En cuanto a otros partidos que, aunque cumplen con el mínimo de afiliados requeridos, se verían perjudicados por la reforma, se encuentran el Frente Renovador, la Coalición Cívica, el MID y el Partido Socialista. Además, partidos como Patria Grande, Hacemos, el GEN y algunos integrantes del Frente de Izquierda perderían no solo la habilitación distrital en múltiples provincias, sino que tampoco alcanzarían el mínimo de afiliados a nivel nacional. El PJ, la UCR y Pro, por otro lado, serían los únicos partidos que podrían presentar una fórmula presidencial, cumpliendo con los requisitos establecidos por la reforma y manteniendo su habilitación en todas las provincias. El PJ cuenta con 3.021.197 afiliados, mientras que la UCR tiene 1.719.325, ambos superando ampliamente el mínimo estipulado. Aunque Pro mantendría su estatus nacional, perdería habilitación en varias provincias, quedando en 15 distritos, lo que le permitiría sostener su reconocimiento nacional. En términos de afiliados, Pro tiene 170.989, cifra que es considerablemente mayor que la de LLA.









