En coincidencia con las expectativas por los proyectos relacionados con Malvinas que Milei anunció recientemente, la Cámara presidida por Martín Menem se organiza para la sesión. Unión por la Patria, Provincias Unidas, la Coalición Cívica, Encuentro Federal, la Izquierda y diversos bloques provinciales tienen como objetivo emplazar a las comisiones encargadas de discutir ambos temas.
Por un lado, existen cerca de 50 proyectos que buscan abordar el problema del endeudamiento familiar, que ha sido un tema recurrente en la agenda mediática en las últimas semanas. Aproximadamente 6 millones de personas se encuentran en situación de impago, un asunto del que el Presidente se ha desvinculado, argumentando que se trata de un acuerdo entre partes. Además, Milei ha señalado que “nadie le puso una pistola en la cabeza” a quienes decidieron endeudarse, lo que a menudo se hizo para comprar televisores previo al Mundial o para realizar apuestas en línea durante el torneo.
Por otro lado, y justificando que la Casa Rosada ha incumplido con aspectos de la Emergencia en Discapacidad, ley que debía ser insistida por el Congreso tras el veto de Milei, la oposición busca prorrogar su vigencia hasta diciembre del año próximo.
En la última sesión, se intentó tratar ambos asuntos de forma acelerada. Aunque no se logró reunir los tres cuartos necesarios, se demostró que la oposición contaba con el quórum suficiente para forzar los emplazamientos de las comisiones pertinentes. En las votaciones previas, la oposición acumuló 133 votos a favor, a pesar de la ausencia de cinco legisladores opositores.
El oficialismo, por su parte, está implementando una nueva estrategia para desactivar la sesión y evitar reveses legislativos que podrían recordar las derrotas del año anterior.
Con este objetivo, La Libertad Avanza decidió abrir las comisiones para discutir los temas, acción que había evitado hasta ahora. Además, se comprometió a establecer un plazo para la firma de los dictámenes, tratando de comunicar que no se busca dilatar los debates. También, en un movimiento inédito, los diputados oficialistas presentarán sus propios proyectos sobre las cuestiones en discusión, con la intención de participar activamente en el debate.
A pesar de estos movimientos del oficialismo, la oposición ha decidido mantener la sesión programada, argumentando que la iniciativa del oficialismo es una “maniobra dilatoria”.
Desde La Libertad Avanza se ha comentado que “bajamos a alguno” al referirse a la efectividad de la apertura de comisiones y del compromiso de dictaminar. En la oposición, las alertas están encendidas. El primer reto será reunir el quórum de 129, y, posteriormente, avanzar con la mayoría simple en los emplazamientos a las comisiones.
“Estamos palo a palo”, reconoce uno de los defensores de la sesión, que lleva un conteo detallado de los votos. “Estamos remando como los noruegos cuando ganaban un partido”, añadió otro legislador que también aspira a conseguir una victoria el miércoles.
El temor radica en que las movidas del oficialismo, junto con posibles negociaciones discretas, puedan reducir el número de diputados presentes en el recinto, y la atención está centrada en los legisladores que responden a los gobernadores.
Tres fuentes parlamentarias han señalado la atención sobre los diputados de Salta que responden a Gustavo Sáenz. Aunque en la última sesión los legisladores de Argentina Federal apoyaron la iniciativa para discutir ambos temas, no se garantiza su presencia esta vez. Sin embargo, no son los únicos que generan dudas entre los impulsores de la sesión.
Existen desconfianzas respecto a los diputados de Tucumán que siguen al gobernador Osvaldo Jaldo, quienes, aunque confirmaron su presencia, generan incertidumbre. También hay sospechas respecto a algunos integrantes de Provincias Unidas, como Jorge Ávila o Sergio Capozzi.
Si la estrategia opositora logra avanzar, se presentará un segundo desafío: llegar a un acuerdo sobre la cincuentena de proyectos vinculados al endeudamiento familiar para votar de manera unificada. No lograrlo podría significar una dolorosa derrota, especialmente considerando la sensibilidad del tema y su impacto en el contexto electoral, lo cual podría ser capitalizado por La Libertad Avanza.









