Durante su participación en el podcast Nick Knows Ball, creado por el estadounidense Nick Coutracos, el serbio, ex número 1 del mundo, reavivó la discusión sobre la modernización de un deporte que, según él, puede estar en peligro de perder relevancia frente a las generaciones más jóvenes.
“Debemos cambiar el sistema de puntuación. Los sets ya no deberían jugarse a seis juegos, sino a cuatro. Y también eliminaría las ventajas. En sets al mejor de cinco, esto mantendría los partidos en una duración aproximada de dos horas. Sería mejor para todos”, afirmó el tenista, quien ha ganado 24 títulos de Grand Slam, convirtiéndose en el más laureado en la historia de estos torneos importantes.
Esta declaración se dio en respuesta a una pregunta intencionadamente provocativa sobre qué opinión del tenis sostendría sin temor a las críticas. La respuesta de Djokovic fue directa y sin ambigüedades, reflejando su estilo característico al expresarse. El jugador de 39 años ya había manifestado anteriormente que las nuevas generaciones no dedicarán cuatro o cinco horas a presenciar un partido, y que la atención del público joven demanda un producto diferente. “Debemos entender cómo funciona el mercado”, ha señalado en otras oportunidades.
El punto central de su propuesta es la duración. Con sets a cuatro juegos y sin ventajas, los partidos al mejor de cinco sets podrían finalizar en alrededor de dos horas, en comparación con las tres, cuatro o incluso cinco horas que pueden extenderse actualmente. Para Djokovic, esa extensión es incompatible con los hábitos de consumo de contenido de los jóvenes, que se ven inmersos en un entorno competitivo con plataformas de entretenimiento que ofrecen formatos más breves y dinámicos.
La idea que propone el serbio no es un concepto puramente teórico; ya se aplica en el propio circuito de la ATP. Las Next Gen ATP Finals, el torneo anual que reúne a los ocho mejores jugadores menores de 21 años, implementa exactamente este esquema desde su inicio en 2017. En este torneo, los partidos se juegan al mejor de cinco sets, cada uno a cuatro juegos, con tiebreaks a partir del 3-3 y sin ventajas. Este formato da lugar a encuentros más fluidos y previsibles en cuanto a su duración, y jugadores como Carlos Alcaraz y Jannik Sinner han participado antes de alcanzar la cúspide del circuito.
Un estudio académico publicado en Semantic Scholar examinó las diferencias entre las Next Gen ATP Finals y las Nitto ATP Finals, el torneo de maestros con un formato tradicional, concluyendo que las reglas del torneo juvenil podrían influir en la duración de los partidos y en la cantidad de oportunidades de quiebre, aunque no de manera estadísticamente significativa. El porcentaje de primeros servicios fue similar en ambos torneos, lo que indica que la eliminación del let no afectó sustancialmente la dinámica del saque.
Las declaraciones de Djokovic llegan en un contexto donde el debate sobre el futuro del tenis profesional se intensifica. El actual número 5 del Ranking ATP también alertó sobre el riesgo de inacción: los aficionados más jóvenes podrían concentrarse únicamente en los Grand Slams, ignorando el resto del circuito, lo que afectaría negativamente la sostenibilidad económica a largo plazo, dado que la ATP depende de la audiencia televisiva y del patrocinio en torneos más allá de los cuatro grandes.
Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencia. El formato tradicional de seis juegos por set es parte de la herencia histórica del tenis, y cualquier cambio en el circuito principal requeriría el consenso de la ATP, los torneos y los propios jugadores. Por ahora, Novak Djokovic está listo para competir en el Masters 1000 de Cincinnati, donde se aplicará el sistema convencional, con sets a seis juegos y sin límite de tiempo para los partidos.









