“Hace mucho calor este fin de semana y eso no es bueno para nosotros ni para nuestros neumáticos. Sufrimos más sobrecalentamiento que los demás, así que ese podría ser un aspecto en el que debamos enfocarnos. Creo que acá en Monza va a ser complicado. Intentaré maximizar las posibilidades que nos dé el coche que tenemos durante la carrera”, declaró el piloto argentino durante la jornada de medios, refiriéndose al comportamiento del vehículo de Alpine en condiciones de alta temperatura. La rápida degradación de los neumáticos representa un desafío considerable para el rendimiento en carrera.
El pronóstico del tiempo para el fin de semana indica un clima caluroso continuo, con temperaturas de 36 °C esperadas para la segunda práctica del viernes, 35 °C para la clasificación del sábado y 33 °C para la largada del domingo a las 15:00.
“De conformidad con el Artículo B1.5.10 del Reglamento FIA F1, tras recibir una previsión del servicio meteorológico oficial que predice que el índice de calor será superior a 31,0 °C en algún momento durante la carrera de esta competición, se declara un Riesgo por Calor”, comunicó la FIA en un anuncio oficial.
Ante este enfoque, se activan mecanismos adicionales de refrigeración para los pilotos. Cada equipo tiene la opción de que su piloto use un chaleco refrigerante o, en caso de no hacerlo, agregar 0,5 kg de lastre al monoplaza para mantener un equilibrio de peso entre los competidores.
Aunque inicialmente se propuso que el uso de chalecos refrigerantes fuera obligatorio, muchos pilotos expresaron su incomodidad con esta medida. Colapinto es uno de los que se muestra reacio a adoptar este sistema de enfriamiento.
El límite establecido por el reglamento se basa en los 31 °C de temperatura ambiente, según mediciones del sistema oficial del campeonato. Esta normativa se instauró tras las extremas condiciones en Qatar en 2023, donde algunos competidores requirieron asistencia médica debido al calor intenso. Las temperaturas dentro del cockpit en tales circunstancias pueden superar los 60 grados.
La tecnología de los chalecos refrigerantes combina una prenda interna con 50 metros de tuberías por donde circula un líquido refrigerante, controlado por un microprocesador y una unidad en el auto. “Puedo bajar hasta 4 kilos por carrera, en una hora y 45 minutos. Es como ir sobre rieles”, llegó a comentar hace algunos años Lewis Hamilton sobre las difíciles condiciones que soportan los pilotos en competencias bajo calor extremo.
A pesar de las dificultades que pueda enfrentar Alpine debido a las altas temperaturas y el desgaste de los neumáticos, Colapinto contará con las significativas actualizaciones que el equipo ya implementó en el monoplaza de Gasly durante el pasado Gran Premio de Países Bajos.
“Creo que es una mejora muy buena. Especialmente en Zandvoort, que no es un circuito que haya sido bueno para nosotros. Si uno observa el tipo de curvas y el mapa del circuito, no era una pista que haya sido positiva para nuestro coche en carreras anteriores, y creo que como equipo dimos un gran paso adelante”, analizó el argentino respecto a las mejoras que adoptó Alpine.
Agregó: “Los números lo demuestran, así que esa es la parte más importante, y definitivamente ha sido la mayor mejora que hemos tenido durante todo el año. Así que creo que es algo muy positivo en ese sentido. Debemos ver cómo funciona aquí en Monza, pero en Zandvoort fue un gran avance y, nuevamente, muy, muy positivo. Estamos agradecidos al equipo por el esfuerzo. Hemos tenido momentos difíciles con las mejoras este año, pero esta parece ser muy positiva”.
En este contexto desafiante, el Gran Premio de Italia en Monza comenzará el viernes con dos prácticas libres a partir de las 07:30 y 11:00 de Argentina. Después de la clasificación el sábado a las 11:00, la carrera principal se llevará a cabo el domingo desde las 10:00, con una temperatura esperada superior a los 33 grados.









