Entre las inquietudes más graves, se menciona un plan de atentado suicida con el objetivo de eliminar a Lionel Messi, quien recibió el mayor número de amenazas durante el torneo.
Las alertas más significativas relacionadas con el capitán argentino se registraron en dos encuentros: el partido entre Argentina y Jordania en la fase de grupos y el enfrentamiento contra Egipto en los octavos de final.
En ambos casos, las autoridades reaccionaron a amenazas que apuntaban directamente al jugador, lo que llevó a un incremento en los controles de seguridad en las cercanías de los estadios.
El informe policial, revelado tras el torneo, destaca los dos partidos donde Messi fue mencionado explícitamente en las amenazas. La primera ocurrió antes del duelo frente a Jordania, celebrado el 27 de junio en Dallas, que correspondía a la tercera fecha del Grupo J.
Según la información, un individuo contactó a un aeropuerto local y declaró su intención de ingresar al estadio junto a otras dos personas. Este sospechoso hizo referencia a explosivos caseros y un rifle AR-15, mencionando de manera clara al número 10 como su objetivo.
Finalmente, el partido se llevó a cabo sin inconvenientes. La Selección se impuso 3-1, con Messi ingresando como suplente en la segunda mitad y anotando un gol.
La segunda amenaza se registró el 7 de junio, durante la previa al encuentro entre Argentina y Egipto en Atlanta. Un sospechoso realizó una publicación en redes sociales amenazando de nuevo a Messi: “Voy a entrar en el Atlanta Stadium y voy a volar a Messi con cuatro bombas pegadas en mi cuerpo”.
Ese mismo día, las autoridades recibieron además una llamada alertando sobre la supuesta existencia de tres artefactos explosivos en papeleras de las tribunas. En respuesta, se activó un operativo de revisión del estadio. Los equipos de seguridad realizaron inspecciones con perros entrenados y examinaron las áreas mencionadas. Al final, no se encontraron explosivos y se calificó como una falsa alarma.
Por su parte, Cristiano Ronaldo también enfrentó un inconveniente de seguridad en el hotel donde se alojaba la selección de Portugal. De acuerdo con el informe, la FIFA notificó al FBI sobre la presencia de “un hombre sospechoso” que solicitaba información sobre el alojamiento del jugador. Dos días después, la policía en Houston detuvo a este individuo dentro del hotel de la selección portuguesa. Otro sujeto fue aprehendido en Toronto por un incidente similar, intentando acceder al ascensor junto a Ronaldo, alegando que únicamente deseaba tomarse una foto con él.
Además, los árbitros no fueron ajenos a la situación y recibieron amenazas de muerte. François Letexier, el árbitro francés, acumuló más de 6.000 mensajes de odio en su WhatsApp personal tras dirigir el polémico partido entre Argentina y Egipto. Una situación similar ocurrió con el árbitro del VAR del mismo encuentro, Willy Delajod. Debido a las amenazas, se reforzó la seguridad en sus hogares y las familias en Francia.









