Los datos fueron divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y reflejan un nuevo estancamiento en la actividad. En los meses anteriores, ambos sectores habían mostrado un comportamiento de altibajos, fenómeno conocido entre los economistas como “serrucho”. La falta de una tendencia de recuperación ha llevado a analistas a considerar que estas cifras evidencian un deterioro en la actividad económica de julio.
En términos interanuales, la industria presenta una caída acumulada del 4,9%. Durante los primeros siete meses del año, el retroceso en comparación con el mismo período del año anterior se eleva al 2,6%, de acuerdo al Índice de Producción Industrial Manufacturero.
Por su parte, la construcción tuvo un desempeño similar, con una merma del 4,5% en comparación con julio del año pasado. A pesar de esto, ese sector logró una variación positiva del 1,7% en el acumulado del año, según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC).
“Me sorprendió la magnitud de la caída mensual, especialmente en la industria, donde todos los rubros cayeron ajustados por estacionalidad. Aunque esperábamos datos parciales con caídas en estos dos sectores, no previmos esta magnitud. Este desempeño está detrás de la revisión a la baja del crecimiento para 2026”, dijo el entrevistado, economista y directora de C&T Asesores Económicos.
El contexto de la caída en la industria se da tras un cruce entre el ministro de Economía y uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA). El industrial cuestionó abiertamente al Gobierno, señalando su falta de conocimiento sobre el sector. La respuesta oficial no se hizo esperar.
“Durante el último año y medio de gestión del Gobierno anterior, la industria sufrió una caída de 14 puntos. A este buen hombre no lo escuché quejarse en ese momento. A pesar de los subsidios, incluida la energía y el tipo de cambio, la industria colapsó”, se defendió el funcionario en un evento del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas.
Las estadísticas oficiales indican que el deterioro en la actividad industrial no se limitó a un solo rubro. En julio, todas las ramas de la industria manufacturera experimentaron caídas mensuales, con los sectores más afectados siendo muebles y otras industrias manufactureras (-13,9%), productos de metal, maquinaria y equipo (-8%), automotores y otros equipos de transporte (-6,4%), y otros equipos, aparatos e instrumentos (-6,1%).
“Los datos económicos de julio sorprendieron negativamente, con caídas en la industria y la construcción que llegaron cerca del 5% mensual desestacionalizado. Ambas industrias, entre las más impactadas por el cambio en el modelo económico, acentuaron la volatilidad observada a lo largo del año y muestran un comportamiento negativo en el período anual. Los resultados son significativos y pueden señalar un deterioro sustancial de la actividad económica total en ese mes”, añadió otro economista y director de una consultora.
Al analizar el año pasado y desglosar los datos, se observó que 12 de las 16 divisiones de la industria operaron en negativo. Los sectores más afectados incluyen otros equipos, aparatos e instrumentos (-31,4%); maquinaria y equipo (-26,7% interanual); prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%); y productos textiles (-13%).
Las excepciones fueron cuatro: el sector de madera, papel, edición e impresión (+7,1% interanual); refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (+8,1%); industrias metálicas básicas (+1,6%); y otros equipos de transporte (+2,6%).









