Con una inversión inicial de 1.800 millones de dólares, las fases subsiguientes del desarrollo de Sea Lion podrían aumentar la producción a 150.000 barriles diarios en 2030 y a más de 200.000 desde 2032, dependiendo de las decisiones de las empresas petroleras. Esto posicionaría al bloque como uno de los más importantes en el país, superando a otros depósitos individuales.
Actualmente, en el territorio continental argentino, se extraen alrededor de 915.000 barriles diarios, cifra que promete aumentar con el avance de la formación Vaca Muerta y el inminente inicio de operaciones del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), previsto para principios del próximo año.
Se espera que la producción supere el millón de barriles diarios a partir de 2027, alcanzando aproximadamente 1.250.000 barriles en el año siguiente, gracias a diversas ampliaciones en la capacidad de transporte del crudo desde los campos no convencionales de Neuquén hasta la costa atlántica en Río Negro.
En la actualidad, solo cinco áreas en el país presentan una producción superior a la inicialmente anticipada para Sea Lion. Según datos actualizados por Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, estos son:
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) permitirá que otros yacimientos, como Bajo del Choique – La Invernada (de Pluspetrol), La Angostura Sur (de YPF) y Los Toldos II Este (de Tecpetrol), también tengan un papel relevante entre las áreas con mayor producción, al igual que los cinco bloques que conforman LLL Oil, una iniciativa de YPF en Loma La Lata.
Se estima que la actividad petrolera offshore en la zona económica exclusiva de las Malvinas podría generar entre 2.850 millones y 8.800 millones de dólares en regalías a lo largo de su vida útil, que se proyecta en 40 años. Este ingreso anual podría superar los 200 millones de dólares, considerando regalías del 9% e impuestos a las ganancias del 25%.
Con estos recursos, el gobierno de las islas tendría la capacidad de financiar los gastos militares que el Reino Unido incurre en la región, cerca de 100 millones de dólares anuales.
Las exportaciones de petróleo de Malvinas se estima que alcancen entre 1.200 millones y 1.700 millones de dólares anuales inicialmente, lo que transformaría radicalmente la economía de las islas, que actualmente depende casi exclusivamente de la pesca.
Los geólogos creen que hay importantes reservas de petróleo y gas en las cuencas offshore de Sudamérica, como es el caso del Presal en Brasil, que lo posicionó como el mayor productor de la región con más de 3 millones de barriles diarios, y los recientes hallazgos de crudo en Namibia, que podrían servir de modelo para las exploraciones en el mar argentino y uruguayo.
Cada perforación petrolera en el mar tiene un costo aproximado de 100 millones de dólares, es decir, entre 7 y 8 veces más que en Vaca Muerta, y la probabilidad de éxito se sitúa en alrededor del 12%. En Noruega, por ejemplo, se necesitaron 34 perforaciones para dar con petróleo. Sin embargo, una vez descubierto, el costo de operación es significativamente más bajo que en otras cuencas.
Argentina posee concesiones en su mar sobre la Cuenca Argentina Norte, la Cuenca Malvinas Oeste y la Cuenca Austral, aunque actualmente solo hay actividad en esta última. La empresa TotalEnergies, junto a Harbour Energy -británica de capitales alemanes- y PAE, produce a unos 60 kilómetros de Tierra del Fuego, abarcando el 20% de la producción de gas del país.









