La reacción en los mercados se produjo tras la confirmación de un entendimiento entre Washington y Teherán que contempla un cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano. Si bien la firma oficial del acuerdo está agendada para este viernes en Suiza, el anuncio fue suficiente para alterar las expectativas de los operadores financieros.
En las semanas previas, el precio del petróleo había experimentado un aumento debido a la incertidumbre geopolítica en la región. La posibilidad de una escalada militar en una de las áreas más críticas para el abastecimiento energético global había intensificado la percepción de riesgo entre los operadores. Con la llegada del acuerdo, parte de esta tensión comenzó a disiparse, y las cotizaciones respondieron a la baja.
El expresidente Donald Trump destacó en su cuenta de Truth Social: “El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicitaciones a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!”
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio energético mundial. Aproximadamente el 20% del petróleo consumido a nivel global transita por este corredor marítimo, por lo que cualquier alteración en su operación suele reflejarse de inmediato en los precios internacionales.
Trump también confirmó que el paso volverá a operar con normalidad después de la formalización del entendimiento. Asimismo, anunció el levantamiento del bloqueo marítimo que obstaculizaba la circulación de embarcaciones en los puertos iraníes.
La normalización de esta ruta aminora uno de los principales factores de preocupación que había predominado en el mercado desde el inicio del conflicto. Las posibilidades de interrupción en el flujo de crudo llevaron a fondos de inversión y operadores a adoptar posiciones defensivas ante potenciales problemas de abastecimiento.
Con la previsión de que el transporte marítimo se reanude sin restricciones, los inversores empezaron a anticipar una oferta más estable para las próximas semanas, lo que se reflejó rápidamente en el precio del Brent, que cedió desde los niveles cercanos a US$90 por barril previos al anuncio.









