Desde el entorno de Patricia Bullrich surge el comentario inicial: “No tenía ganas de ir, no quería quedar expuesta” al ser consultados sobre su ausencia en la reunión de gabinete dirigida por el Presidente Javier Milei. Bullrich había tomado la decisión de no asistir desde el día anterior, argumentando un “tema personal”, tal como informaron fuentes desde la Casa Rosada a los periodistas, quienes notaron su falta en la lista de funcionarios presentes. Sin embargo, la razón detrás de su decisión es diferente. Sus críticas hacia Milei, a quien acusó de “cruzar un límite” en sus ataques a la prensa, fueron uno de los motivos principales para no participar. Además, el resultado de las elecciones en Brasil terminó por influir en su postura. Bullrich estaba especialmente preocupada por la posible intención del Gobierno de insinuar un fraude electoral en relación a Lula, perspectiva que no comparte. También anticipaba que Milei podría mostrarse junto a su gabinete, lo que la llevó a no querer ser parte de esa imagen.










