En su exposición inicial, Costa afirmó: “La mitad de la producción en la Provincia de Buenos Aires proviene de tres sectores: industria, comercio y construcción, que son los más afectados por el actual esquema macroeconómico del Gobierno”. El ministro subrayó la importancia de que el Ejecutivo “tenga plena conciencia de lo que se está viviendo, no solo en Buenos Aires, sino en la mayoría del país”. Para mejorar esta situación, instó a establecer “un tipo de cambio adecuado, tasas de interés y financiamiento que permitan invertir, evitando una apertura indiscriminada de importaciones que compita con la industria nacional”.
En otra parte de la conversación, al ser consultado sobre la posibilidad de que Kicillof se presente como candidato presidencial, el funcionario se aventuró a especular sobre las políticas que podrían continuarse bajo su gestión: “Mantendría un par de prioridades que marcó Javier Milei, como la estabilidad y la lucha contra la inflación”.
Costa abordó el escepticismo que rodea la figura de Milei, sugiriendo: “¿Por qué hay riesgo de que pierda Milei si tiene la economía estable? Reírse de la situación de quienes no llegan a fin de mes no ayuda a reducir el riesgo país”, en alusión a las opiniones del equipo económico que atribuyen los problemas actuales a un “riesgo kuka”.
Finalmente, al hablar sobre cómo se proyecta un eventual modelo de Kicillof en la Casa Rosada, declaró: “Una economía que crezca y que mejore la calidad de vida de la gente. Desde el primer día, Axel dejó claro que con estas políticas sabíamos adónde íbamos: a una economía paralizada, con la gente endeudada y sin poder cerrar el mes, frente a un Gobierno que, en vez de brindar respuestas, culpa a fantasmas”.
Costa concluyó reafirmando que el gobierno provincial “no es antimercados”, pero que se enfrenta a las “promesas” de un Ejecutivo que promete rentabilidades exorbitantes que tienen un escaso impacto en la economía general.










