El desencadenante de las recientes publicaciones del mandatario argentino fue un fragmento de video en el que Lula cuestionaba el esquema de trabajo de seis días laborales por uno de descanso para las mujeres. En la pieza audiovisual, el presidente de Brasil argumentaba la inviabilidad de esa jornada señalando que el único día franco solía destinarse a las tareas del hogar. Al respecto, Milei ironizó sobre el discurso progresista en materia de género y calificó las expresiones de su homólogo como un acto de incoherencia.
Además de objetar las declaraciones sobre la jornada laboral, Milei enfocó sus críticas en el desarrollo de la contienda electoral que enfrenta a Lula da Silva con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. En su mensaje, el jefe de Estado argentino advirtió sobre presuntas tácticas de campaña y acusó al mandatario brasileño de autoritarismo, replicando también pasajes del debate presidencial difundidos por sectores afines a la candidatura de Bolsonaro.
La intervención del presidente argentino en el escenario político de Brasil se enmarca en un respaldo explícito a la oposición encabezada por el Partido Liberal. Meses atrás, durante una visita a Brasil para la oficialización de la candidatura de Flávio Bolsonaro, Milei había convocado a votar contra el oficialismo trazando un paralelismo entre el contexto político argentino y el brasileño.
Este cruce verbal profundiza el distanciamiento en la agenda bilateral de ambos países. El deterioro en el vínculo diplomático se evidenció previamente cuando, ante la reiteración de severos descalificativos personales y políticos hacia la figura presidencial brasileña, el gobierno de Brasilia optó por flexibilizar la representación oficial en la embajada en Buenos Aires, dejando la conducción formal en manos de un encargado de negocios.










