McGregor puso sus cifras de audiencia en comparación con las de otras figuras de los deportes de combate, entre ellas el boxeador mexicano Canelo Álvarez. “¿Cuántas vistas tuvo la pelea de Canelo? ¿Cuántos en asistencia? ¿Taquilla? Oye, yo supero a todos estos tipos en ventas. Estuve en el mismo horario que la semifinal de la Copa del Mundo y aun así hice todos esos números en esa última mierda con la que tengo que lidiar por unos meses antes de regresar”, escribió en la red social.
En el mismo mensaje, el deportista nacido en Dublín se refirió de manera directa al futuro de su carrera. “Voy a intentar de verdad vender la pelea para la próxima. Mi pelea final. Ver qué números puedo generar. Seguir superando mis propios récords”, señaló. Sus palabras sugieren que el luchador que amplió el alcance comercial de las MMA en todo el mundo podría poner fin a su trayectoria competitiva después de un solo combate más.
El anuncio se produjo mientras McGregor se recupera de la rotura del ligamento cruzado anterior, una lesión que sufrió en su pelea con Holloway durante el UFC 329, disputado el 11 de julio de 2026. El próximo combate, además, sería el último incluido en su contrato vigente con la organización, un dato que refuerza la posibilidad de que se trate de una despedida.
La importancia comercial de McGregor para la industria es difícil de discutir. Ocho de los diez eventos más vistos en la historia del sistema de pago por evento de la UFC tuvieron al irlandés en la cartelera. Ese registro lo ubica como la figura más rentable que produjo la compañía desde su fundación.
Entre las peleas que impulsaron su ascenso se cuentan sus dos enfrentamientos con Nate Diaz, el nocaut contra Eddie Álvarez para conquistar el título de peso ligero y la victoria sobre José Aldo en apenas 13 segundos, considerada la escena más emblemática de su paso por el octágono. Esos momentos consolidaron su lugar en el deporte y contribuyeron a convertir a la UFC en uno de los espectáculos con mayor convocatoria del mundo.
Los años más recientes de la carrera de “The Notorious” estuvieron atravesados por largos períodos sin actividad, problemas físicos y derrotas. Luego de cinco años fuera de competencia, volvió ante Holloway y perdió por nocaut técnico en el primer asalto. El desenlace reavivó las discusiones sobre el final de su etapa como peleador activo.
McGregor espera completar su recuperación antes de preparar la promoción de lo que podría ser su último combate. Según manifestó, busca alcanzar nuevas marcas personales de audiencia y ventas. La fecha tentativa para su regreso sería el verano de 2027, aunque todavía no hay un rival ni un evento confirmados oficialmente.
Entre los posibles contrincantes mencionados aparecen Justin Gaethje, actual campeón de peso ligero, y Nate Diaz, uno de los rivales más asociados con la historia de McGregor en la organización.










