La palabra “trade” forma parte del nombre con el que Ned Davis Research presentó el concepto, pero no alude a una operación específica para invertir antes de los comicios.
Big MAC señala un riesgo: que una medida económica tenga efectos diferentes en distintos sectores del mercado.
Las elecciones serán este martes 3 de noviembre. Se renovarán los 435 escaños con derecho a voto de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. Los nuevos mandatos del Congreso comenzarán el 3 de enero de 2027.
El término puede prestarse a confusión. Big MAC no es una cartera de acciones ni una estrategia concreta de inversión previa a las elecciones.
Ned Davis Research lo utiliza para describir un riesgo de política económica capaz de afectar de manera desigual a distintos sectores. Una medida puede modificar las condiciones de una actividad y, a partir de eso, cambiar las expectativas sobre las empresas que la componen.
La firma relacionó este riesgo con medidas sobre los precios del petróleo, las tasas hipotecarias, las tasas de las tarjetas de crédito y la tasa de los fondos federales, con especial atención a las compañías financieras. También advirtió que esas decisiones podían generar volatilidad antes de las elecciones.
La idea central de Big MAC es que una decisión económica puede impactar más en un sector que en otros.
Un ejemplo es la propuesta de fijar durante un año un límite del 10% a las tasas de interés de las tarjetas de crédito. Donald Trump presentó la iniciativa como parte de su agenda de asequibilidad. Para las entidades emisoras, la medida modificaría el máximo que podrían cobrar durante ese período. Ned Davis Research incluyó la propuesta entre las decisiones con posibles consecuencias para sectores específicos.
Otro caso involucra a las empresas contratistas de defensa. El 7 de enero de 2026, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14372, que fijó nuevas condiciones para ciertos contratos de defensa.
La norma prevé restricciones a las recompras de acciones y a las distribuciones a accionistas en determinados casos relacionados con el desempeño de los contratistas, el cumplimiento de los contratos y niveles insuficientes de inversión o producción. También establece condiciones que podrían incorporarse a futuros contratos.
Ambos casos ilustran la lógica de Big MAC: una decisión de política económica puede modificar las condiciones de un sector y afectar de forma desigual a las compañías que lo integran.
Un estudio de S&P Dow Jones Indices examinó el desempeño de los sectores del S&P 500 en torno a distintos tipos de elecciones estadounidenses. El trabajo tomó datos desde enero de 1990 hasta agosto de 2020 y comparó los meses de noviembre con elecciones federales con otros períodos.
El análisis detectó efectos sectoriales superiores al promedio en el 63% de los noviembres en los que hubo elecciones legislativas. En los noviembres de elecciones presidenciales, la proporción llegó al 71%.
El resultado indica que los sectores del índice pueden comportarse de manera distinta durante los períodos electorales. Sin embargo, no prueba que las elecciones sean la causa de esos movimientos, no permite anticipar qué ocurrirá en 2026 ni identificar de antemano qué sectores podrían resultar más afectados después de los comicios.
La elección de medio término definirá la composición del Congreso que asumirá en enero. El resultado determinará quiénes ocuparán las bancas que se renuevan, pero Big MAC apunta a un asunto más amplio: las decisiones de política económica que pueden adoptarse antes y después de la votación y su impacto en actividades específicas.
El concepto busca identificar un riesgo político y económico: que una medida dirigida a un sector cambie las condiciones para las empresas de esa actividad y, como consecuencia, las expectativas del mercado.
Esa es la idea central de Ned Davis Research. La elección funciona como referencia política, pero el riesgo que describe la sigla está ligado a las decisiones económicas que se tomen en torno al proceso, un aspecto que seguirá bajo observación desde enero.










