Los expertos anticipan que el domingo no habrá un resultado definitivo; a menos que se produzca un desenlace sorpresivo, la elección se resolverá en un balotaje previsto para el 25 de octubre. En este sentido, Eric Ritondale, economista jefe de Puente, comentó que una estrecha paridad entre los candidatos implica “en el corto plazo, esto sugiere escaso margen para movimientos significativos en el real brasileño, que constituye el canal de transmisión más inmediato y relevante para Argentina”.
En línea con esta visión, el economista Martín Polo consideró que lo más probable es que no se defina la elección el domingo. Según su análisis, aunque las encuestas favorecen a Lula, no alcanzaría el umbral necesario para ganar en primera vuelta, lo que llevaría a un balotaje muy reñido.
El equipo de investigación de Balanz coincidió en que hay que estar atento a la situación actual. “Las encuestas reflejan una carrera polarizada y con un resultado incierto: es probable que haya segunda vuelta el 25 de octubre. Deberemos observar la diferencia entre Lula y Bolsonaro y qué porcentaje de votos recibe el actual presidente”, indicaron.
El comportamiento del real ante los acontecimientos políticos será decisivo. La moneda brasileña finalizó septiembre en R$ 5,17 por dólar, acumulando una apreciación del 5,75% en lo que va del año. Con estos datos, Polo minimizó el riesgo de una crisis cambiaria, argumentando que las altas tasas en Brasil fomentan el carry trade, haciendo que a los inversores les resulte más conveniente salir del dólar y beneficiarse de las tasas en reales.
Desde PPI plantearon dos escenarios: la victoria de Flávio Bolsonaro conduciría a la compresión de la prima de riesgo y al fortalecimiento del real. “Un real más fuerte mejora, ceteris paribus, la competitividad argentina frente a Brasil”, afirmaron. En cambio, si Lula gana, advirtieron que “un real bajo presión deteriora la competitividad bilateral”, encareciendo los productos argentinos en comparación con los brasileños.
Ritondale añadió que el impacto directo sobre el peso será moderado. “En la coyuntura actual, las variables cambiarias locales están mucho más ligadas al esquema monetario y fiscal argentino que a los movimientos de corto plazo en las monedas de nuestros socios comerciales”, expresó.
Para los inversores en Cedears, instrumentos que permiten comprar y vender acciones de empresas extranjeras, Tobias Sánchez, analista de Cocos, anticipó que podría haber una mayor volatilidad si los resultados no son concluyentes. Propuso una cartera enfocada en una posible victoria de Bolsonaro, sugiriendo que activos como EWZ, que ofrece amplia exposición a la bolsa brasileña, y empresas del sector financiero como BBD (Bradesco) y NU (Nubank) podrían beneficiarse en ese escenario.
Por el contrario, en caso de que Lula triunfe, el enfoque cambiaría hacia un perfil más defensivo, priorizando empresas brasileñas que obtienen ingresos en dólares. VALE, cuya operación depende del ciclo global del hierro y la demanda china, y SUZ (Suzano), la principal productora de celulosa del mundo, que exporta casi toda su producción en dólares, serían ejemplos de inversiones más estratégicas en este contexto.








