El vuelo proveniente de Ámsterdam llegó a las 5.50, tal como estaba programado, aunque los hinchas comenzaron a congregarse en el hall de arribos internacionales con banderas argentinas, camisetas y palos de hockey desde bastante antes. Muchas de las chicas asistieron vestidas con indumentaria de sus clubes, deseosas de lograr una foto o un autógrafo de las campeonas recién llegadas.
Las jugadoras comenzaron a salir aproximadamente media hora después del aterrizaje, mientras los cánticos resonaban en el aeropuerto. Con medallas doradas colgadas del cuello y la Copa del Mundo en manos, Las Leonas celebraron junto a los presentes, brincando al compás de las canciones y posando para una foto grupal antes de reunirse con sus seres queridos.
Argentina aseguró el domingo su tercer título mundial tras vencer 3-1 a Países Bajos en la definición por shoot-outs de la final, tras haber empatado 1-1 en el tiempo reglamentario. El seleccionado neerlandés llegaba al torneo como tricampeón consecutivo, mientras que Las Leonas volvieron a conseguir el máximo galardón después de sus triunfos en Perth 2002 y Rosario 2010.
María José Granatto, una de las figuras destacadas del regreso, salió con el trofeo y fue el blanco de numerosos pedidos de fotos y autógrafos de las jóvenes que se acercaron hasta Ezeiza. Granatto tuvo un rol clave en la final al convertir el gol del empate en los últimos minutos, lo que permitió que el partido se definiera en shoot-outs, donde Cristina Cosentino atajó dos remates para sellar la victoria.
“Pesa. Un montón pesa. Todos estos años de esfuerzo, años de soñarlo, muchas derrotas también. Muchas derrotas porque hubo que pasarlas para hoy poder levantarla. Y no cambio nada. Todo lo que vivimos, todo lo que trabajamos para que esto sea posible”, comentó Granatto sobre el significado de levantar la Copa del Mundo.
La capitana también expresó su agradecimiento por la presencia de tantas jóvenes jugadoras que se despertaron temprano para recibir al equipo. “Primero agradecerles de corazón que estén acá, que estén alentando. Que sepan que cada vez que entramos a la cancha pensamos en ellas. Jugamos para ellas, jugamos para todas las nenas que hacen este deporte y, obviamente, para toda Argentina también”, agregó.
“Que sueñen, que sueñen siempre. Con esfuerzo, con sueños y oportunidades a veces las cosas se dan. Que disfruten mucho, que es el deporte más lindo del mundo”, concluyó.
Luego de los festejos, las fotos y los autógrafos, las integrantes del plantel dirigido por Fernando Ferrara abandonaron el aeropuerto junto a sus familiares. Ahora, Las Leonas se tomarán unos días de descanso tras haber vuelto a posicionar al hockey argentino en la cúspide mundial.









