En una conferencia de prensa, la ministra de Seguridad, Mercedes Rus, valoró la implementación de este sistema en la provincia, que será formalmente reglamentado este jueves. En su discurso, Rus afirmó que “estamos acorralando a los delincuentes con tecnología y ciencia”.
La ministra resaltó que el propósito del dispositivo es acotar y acorralar al delincuente, dejándolo sin vía de escape. Aseguró que se está haciendo uso de tecnología y ciencia para generar pruebas que permitan condenar a los culpables, destacando además que la intervención policial es fundamental. “Si la policía no está presente en el lugar, la tecnología y las alarmas que surgen del reconocimiento facial, así como de un centro comunitario, solo son un eco en ese recinto de monitoreo”, aseveró.
En el evento, Rus también anunció que Mendoza se convertirá en la primera provincia del país en operar un sistema de reconocimiento facial con una normativa específica que regule su utilización. “La tecnología sola no podría actuar si no tuviéramos un sistema de seguridad que está atento a esa alerta”, señaló la ministra.
Respecto al funcionamiento del reconocimiento facial en Mendoza, explicó que el sistema no tiene la capacidad de identificar a todas las personas que aparecen frente a las cámaras. En cambio, trabaja mediante una “base previamente determinada a partir de una fuente judicial habilitante”. Esto implica que el reconocimiento facial no se utiliza como una herramienta de identificación general, sino que solo genera una alerta si detecta coincidencias con individuos que estén registrados en alguno de los tres códigos establecidos.
El primer código, que es el principal, está destinado a las personas que tienen un pedido de captura vigente. En estos casos, el individuo es incorporado al sistema mediante una orden o requerimiento judicial. Si el reconocimiento facial detecta una coincidencia, se genera una alerta para que intervenga la Policía. Según Rus, este mecanismo incluye a “personas que se encuentran prófugas” y cuya búsqueda ha sido solicitada al Ministerio de Seguridad.
El segundo código abarca a las personas que cumplen prisión domiciliaria o que tienen alguna restricción judicial sobre su permanencia en un domicilio determinado. En tal caso, un juez o fiscal puede decidir que esa persona sea incorporada al sistema de alertas. El propósito es controlar que está cumpliendo con la medida judicial. Si el sistema detecta a esa persona fuera de su residencia, se emite una alerta para que la Policía verifique la situación.
El tercer código está destinado a las personas que son objeto de búsqueda por parte de la Justicia, incluyendo aquellos casos en que se solicita la localización de una persona. Rus mencionó la posibilidad de incorporar a este sistema a menores que sean buscados judicialmente, así como a cualquier otra persona cuya localización haya sido solicitada a través de una orden judicial.
De esta manera, queda claro que el sistema funciona exclusivamente a partir de las alertas relacionadas con personas cuya incorporación ha sido autorizada por una fuente judicial. Además, la ministra destacó que el sistema no produce detenciones automáticas. Cuando se detectan coincidencias, se genera una alerta, momento en el cual debe intervenir un efectivo policial para acercarse a la persona y corroborar su identidad y la vigencia de la medida judicial correspondiente.
Así, cabe aclarar que existe una doble instancia en el procedimiento: primero, actúa la tecnología y, posteriormente, se verifica la situación mediante un ser humano. “Siempre hay un policía que se acerca a esa persona y verifica efectivamente su identidad y que la orden judicial está vigente”, explicó Rus.
Mendoza es pionera en reglamentar integralmente el uso del reconocimiento facial dentro del Sistema Provincial de Videovigilancia, con un marco legal que asegura controles, validación humana, procesos adecuados y protección de la privacidad. Desde que se implementó esta tecnología, el Gobierno provincial asegura que no se ha registrado ningún caso de falsos positivos y habla de un “alto nivel de exigencia” de la tecnología.
“Hasta ahora no tenemos ningún caso de falso positivo”, afirmó la ministra, enfatizando que los procedimientos realizados presentaron coincidencias entre la orden judicial, la alerta tecnológica y la persona que luego fue identificada por la Policía. En esos 100 días, el resultado más destacado fueron las 23 aprehensiones de individuos que eran buscados por la Justicia.
La ministra indicó que algunos de estos procedimientos han tenido repercusiones en el ámbito judicial: personas identificadas a través del sistema ya han sido puestas a disposición de la Justicia, y en algunos casos, ya han recibido condenas.
En relación a la privacidad, el proyecto que se convirtió en ley generó un amplio debate respecto al uso del reconocimiento facial, la privacidad de los ciudadanos y la posibilidad de que el Estado identifique a cualquier persona en la vía pública. Ante este cuestionamiento, Rus reafirmó que el sistema no efectúa una identificación general de la población. “Este sistema no identifica a cualquier persona”, subrayó la ministra, y explicó que la tecnología genera una alerta únicamente cuando detecta coincidencias con alguien que está incluido en alguno de los tres códigos habilitados por medio judicial.
Así, según la versión oficial, una persona que simplemente pase por la calle, esté dentro de un vehículo o en un espacio público no queda automáticamente incorporada a una base de datos de personas identificadas por el sistema. La ministra también proporcionó información sobre el trabajo policial en Mendoza. Indicó que actualmente se registran alrededor de 540 aprehensiones por día, lo cual representa unas 60 más que durante el mismo período del año anterior.
Rus también señaló que la Policía provincial lleva a cabo aproximadamente 23 aprehensiones por hora y ejecuta alrededor de un allanamiento por hora, procedimientos que involucran principalmente a la Policía de Investigaciones y al sistema judicial. “Estamos hablando de 60 personas aprehendidas más que el año pasado, son 540 personas por día. La policía de Mendoza detiene a unos 23 individuos más o menos por hora, y este es un buen número. Esto significa que hay menos personas sospechosas deambulan por la vía pública”, concluyó.









