Cada elemento del homenaje al general San Martín, que se extendió por menos de media hora, parece haber sido cuidadosamente orquestado. En un contexto que incluyó advertencias sobre los “enemigos internos y externos” que la libertad debe “combater” y cierta autoevaluación sobre las dificultades económicas, los reiterados abrazos y saludos entre el Presidente, sus ministros y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, evidenciaron un avance en la búsqueda de un entendimiento entre La Libertad Avanza y el Pro. Este acercamiento se inició la semana pasada, con la visita de emisarios de Mauricio Macri a la Casa Rosada.
“Los enemigos internos son los Kukas. Y los externos, los Lula (Da Silva) de la vida”, explicó a un medio el entorno cercano a Karina Milei, tras la finalización del acto. Otro vocero oficial enfatizó que la descripción de los “enemigos de la libertad” señalada por Milei incluye a los destinatarios habituales de sus críticas, como “periodistas, políticos kirchneristas y empresarios”.
“Vamos a dar la batalla por la libertad allá donde sea necesario, sin importar el costo, porque eso es lo que el país hoy necesita: libertad, crecimiento, orden y prosperidad”, enfatizó Milei en otra parte de su discurso. “Está con todo”, indicó uno de sus asesores, aunque nadie ofreció detalles sobre su agenda desde su regreso al país el sábado 8, período durante el cual se presume estuvo en la quinta de Olivos.
Las menciones a la “batalla cultural” se entrelazaron con una autocrítica, aunque limitada, sobre las dificultades de su plan económico para alcanzar los beneficios deseados por la población. “Si la libertad no muestra sus frutos, que son el bienestar y la prosperidad económica, la ciudadanía se olvida de su valor”, expresó Milei en otro segmento de su alocución. El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, escuchó atentamente desde cerca, mientras todo su gabinete estaba presente en la fría y ventosa tarde en Retiro.
Los gestos de acercamiento entre libertarios y macristas se corroboraron incluso antes de que el acto diera inicio. “La pantalla gigante queda ahí, estamos en buenas relaciones, muy colaborativos”, comentó un funcionario porteño, confirmando que la pantalla utilizada durante el homenaje a San Martín permanecería en su lugar para el acto del Gobierno.
Lejos del desaire que había protagonizado en la Catedral Metropolitana, donde rechazó el saludo, Jorge Macri recibió de Milei un caluroso abrazo al encontrarse al pie de la alfombra roja, camino al monumento del prócer. Este tipo de interacciones se replicó en varias ocasiones entre ministros nacionales y porteños, como en el caso de la reunión entre el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y los porteños Gabriel Sánchez Zinny y Fulvio Pompeo.
A las 14:47, Milei llegó a la plaza y saludó uno a uno a sus ministros, incluyendo también a varios miembros del gabinete porteño. Los funcionarios que acompañaban al Presidente expresaron satisfacción por el resultado de la reunión del jueves entre los libertarios Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem con los macristas Fernando de Andreis y Cristian Ritondo, y confirmaron que se llevará a cabo un nuevo encuentro la semana siguiente.
De su lado, solo faltó el asesor presidencial Santiago Caputo, pero sí estuvo presente la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal, quien forma parte del equipo del consejero presidencial.
A pesar de la afinidad mostrada con el Pro, el Presidente enfrentó un momento inesperadamente amargo. Durante la entrega de la ofrenda floral, junto a Macri, ambos se sorprendieron al notar, a un lado del monumento, una corona enviada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, conocida opositora a su gestión. “Siempre tiene algo para decir, si no, se aburre”, bromeó un funcionario del Gobierno, refiriéndose a la vicepresidenta, quien en un comentario reciente criticó el plan económico, la “falta de trabajo” y “la gente que no llega a fin de mes”.
En un claro ambiente de precampaña, varios asistentes continuaron con encuentros posteriores al acto. Miembros del bloque de legisladores porteños de La Libertad Avanza, que lidera Pilar Ramírez, se reunieron en un bar cercano con Silvana Giúdici, diputada nacional porteña vinculada a Patricia Bullrich, quien también estuvo presente en el homenaje a San Martín que marcó el regreso del Presidente.









