El futbolista rosarino había llegado a su ciudad natal tras la final del Mundial, donde Argentina disputó la definición por tercera vez en cuatro años. Tras un torneo que demandó un gran desgaste físico y emocional, el club de Florida le concedió una licencia para que pudiera descansar antes de reanudar la competencia. Durante su estancia en Rosario, Messi pasó tiempo con su esposa Antonela Roccuzzo, sus hijos y familiares que residen en la provincia de Santa Fe.
La visita al lugar de su infancia también fue motivada por la necesidad de reencontrarse con su padre, Jorge, quien no pudo asistir al Mundial debido a problemas de salud. El capitán argentino aprovechó para asistir a un partido de Leones FC, la entidad fundada por los Messi y presidida por su hermano Matías, donde recibió el cálido reconocimiento de los asistentes al enterarse de su presencia.
En la noche del martes, el astro argentino tomó un vuelo privado hacia Miami, aterrizando en la madrugada del miércoles en Estados Unidos. De esta manera, está preparado para reintegrarse a los entrenamientos con el plantel de Las Garzas, que aguarda la recuperación de su figura más prominente para encarar una serie de partidos cruciales en la MLS.
La gran interrogante radica en cuándo volverá a jugar. Aunque aún no hay una confirmación oficial por parte del cuerpo técnico, las primeras estimaciones sugieren que el rosarino podría regresar al campo este sábado, durante el encuentro que Inter Miami disputará contra Columbus Crew en una nueva fecha del campeonato estadounidense. Todo dependerá de su desempeño en los entrenamientos y de la evaluación física que lleve a cabo el cuerpo médico del club tras varios días sin actividad.
Además del retorno del capitán argentino, se prevé la reincorporación de Rodrigo De Paul, quien, al igual que Messi, disfrutó de unos días de descanso tras su participación con la selección nacional.









