La pierna izquierda de Digne, que buscaba sacar la pelota del centro enviado por Marc Cucurella, chocó con la del atacante español, lo que llevó al árbitro salvadoreño Iván Arcides Barton a sancionar un penal sin dudarlo. El lateral izquierdo francés no protestó; tenía plena conciencia de que, aunque fuese una falta de mínima consideración, efectivamente había ocurrido, y el VAR no podría cambiar la decisión.
Dos minutos más tarde, Mikel Oyarzabal tomó el balón y se posicionó ante Mike Maignan, el arquero del AC Milan. Fue un momento inédito para la fase eliminatoria: Francia iniciaba el encuentro en desventaja y sufría, además, el primer gol en esta etapa.
Oyarzabal ejecutó el penal a la izquierda de Maignan. Aunque Kylian Mbappé, que había anticipado la jugada, le dio el consejo a su compañero, el arquero francés no pudo detener un disparo que, aunque fue previsto, contaba con una dirección precisa y excelente ejecución.
Para España, el gol de Oyarzabal marcó un récord: con 14 anotaciones durante la selección en la temporada 2025-26, se convirtió en el jugador que más ha marcado en una sola campaña, superando los 13 goles de David Villa en la temporada 2008-09. En esta Copa del Mundo, el jugador de la Real Sociedad registra ya cinco tantos, consolidándose como el máximo goleador.
El tanto del delantero español resultó un duro golpe del que Francia no pudo reponerse. La Roja tomó control del partido y, en la segunda mitad, selló el encuentro con el segundo gol anotado por Pedro Porro. El equipo dirigido por Luis de la Fuente se clasificó para la final del domingo, donde se medirá al ganador del duelo entre Argentina e Inglaterra, en busca de su segunda estrella, tras la lograda en Sudáfrica 2010.









